9 - El ser humano es relacional y social
Si alguien nos oyera las
anteriores clases, podría pensar que el ser humano es un ser con muchas
operaciones o con muchos actos de conciencia y, podría imaginarse un ser más o
menos aislado. Nada más lejano a la realidad.
El ser humano es, casi antes que
cualquier otra cosa, de una manera que es fundante para su conciencia, un ser
relacional; por supuesto que piensa, por supuesto que quiere, pero casi es
fundamental para la constitución de la personalidad, incluso de la
autoconciencia, el trato social.
Para la conciencia y la personalidad del hombre es casi fundante el ser
relacional
Luego lo vemos un poco, pero
antes quería leer de entrada una famosa cita de Aristóteles, donde dice: “es
evidente que la ciudad (quiere decir, la convivencia humana), es una cosa natural
y, que el hombre es por naturaleza un animal político (que significa, miembro
de la polis), es decir, es un animal ciudadano, un animal cívico, una animal
social. La razón por la que el hombre es un animal político, cívico, social, es
en mayor grado que cualquier abeja o que cualquier animal gregario es evidente
(están juntos y trabajan juntos), pues la naturaleza no hace nada en vano y,
solo el hombre, entre los animales, posee la palabra”.
El hombre, entre los animales, posee la palabra
También, las abejas se comunican
y, los rebaños y, están juntos, pero, solo el hombre posee la palabra que
supone un grado de intimidad absolutamente fascinante. Y, otra cosa más, es que
la relación para el ser humano es algo fundante. También, para la
autoconciencia. Hay una experiencia limitada, porque los casos históricos son
limitados, pero muy importante en la antropología, que se llaman los niños
salvajes. Esto quiere decir, niños que han sido criados fuera del ambiente
humano. O, en un ambiente animal, se han dado algunos casos, por ejemplo, hay
dos famosas niñas en la India en los años 20.
O, niños encontrados, criados en
establos. Incluso existe un experimento famoso de un Federico de Prusia, que
intentó saber cuál era el idioma original y, entonces hizo que unos niños se
criaran sin que nadie les hablara, no se pudo saber, porque se murieron. Un
poco triste.
Bueno, el elenco de niños
salvajes, que se conocen históricamente, a partir de un niño francés, el niño
de Aveyron, se encuentran con una tremenda limitación cognoscitiva. Cuando se
les ha encontrado, apenas han podido aprender unas pocas palabras. Y, tenían un
comportamiento muy limitado.
Si nos fijamos en el proceso, por
el cual una persona empieza con sus primeros pasos, es un niño constantemente
hablado. De hecho, si no es hablado, eso puede suponer a la larga unas talas
importantes. Porque los circuitos neuronales propios del lenguaje no se crean.
Y, al no crearse los circuitos del lenguaje, y al no haber lenguaje, si la
inteligencia funciona, en gran parte con lenguaje, decimos, se le priva a una
persona la capacidad de análisis.
Si la inteligencia funciona, en gran parte, con lenguaje, un ser humano
que crezca sin aprenderlo estará muy limitado
No puede saber lo que está
pasando, o lo sabe de una manera muy primitiva. Muy instintiva, muy de pura
sensación; si pueden percibir el peligro, si pueden percibir el hambre, pueden
percibir una cierta simpatía, quizá. Perlo, claro, ¿Y de dónde le vienen todas
esas palabras a un ser humano que le permiten situarse en el mundo?, con el
contacto humano. Contacto humano, que además es un contacto también afectivo.
No es puramente cognoscitivo.
El contacto humano no es puramente cognoscitivo, sino también afectivo
Y, esto también es importante
para la forja de la personalidad. De tal manera, que casi, un paso previo a que
una persona pueda constituirse como una autoconsciencia que funciona en el
mundo, está que haya sido hablado, que haya sido querido, que haya sido
tratado. Y, esto, antes de que él mismo se dé cuenta. Porque si no, esto, no se
constituye bien. Estos, son los primeros pasos del ser humano: querido,
tratado, hablado, enseñado; esto permite que se constituya la consciencia. Por
eso, se puede decir, que hay toda una corriente de la filosofía del siglo XX
que dice que el ser humano es dialógico.
El ser humano es dialógico
Es decir, que es un ser en
diálogo. Quizá, la figura pionera en esto fue un pensador austriaco que se
llama Ferdinand Ebner que tiene un libro famoso en éste ámbito, que se llama:
“La palabra y las realidades espirituales” Ferdinand Ebner (1882 - 1931).
“La
palabra y las realidades espirituales”
Ferdinand
Ebner (1882 - 1931)
El ser humano, dice él, por la
palabra, que es una cosa tan rica. Es la palabra, casi, la que nos crea como
personas. Él lo hace, pensando, el pasaje de la Biblia, donde Dios crea las
cosas por la palabra. En cierta manera, los seres humanos, venimos a la
humanidad siendo hablados; siendo queridos también, pero siendo hablados.
Y, hay otro autor francés,
Maurice Nedoncelle que tiene un libro que se llama “La reciprocidad de las
conciencias”, las conciencias crecen en diálogo. Y es recíproco, crecen en
diálogo, un tema muy bonito.
“La
reciprocidad de las conciencias”
Maurice
Nedoncelle (1905 - 1976)
Luego, el autor más famoso de esta área, que ha
escrito mucho, un filósofo judío importante, se llama Matin Buber, que tiene un
libro que se llama “Yo y Tú”, en este, expresa una idea interesante. Dice: el
yo se sitúa de distintas maneras frente a las cosas. Frente a una cosa, es el
yo frente al ello. Y es ahí donde el yo no está entero, yo simplemente lo
conozco, uso las cosas, pero cuando el yo está frente a Tú, frente a otra
persona, ahí es como que el yo está como completo, soy yo. Puedo ser yo; yo
hablo con un Tú.
“Yo
y Tú”
Martin
Buber (1878 - 1965)
Que habla de un tema importante, de la relación
humana, que la capacidad de compartir intimidad, que tenemos.
Bueno este ha sido un tema de entrada, para ver que
es un tema muy serio. Los seres humanos estamos capacitados para establecer
relaciones humanas. Incluso a un nivel muy elemental. Decíamos en cuanto a la
percepción, que los seres humanos percibimos caras rapidísimamente. Tenemos una
capacidad innata de percibir caras.
Los
seres humanos estamos capacitados para establecer relaciones humanas
También tenemos, aunque esto se
desarrolla, capacidad de percibir los sentimientos de los demás. Se llama empatía, o también en un lenguaje más
ordinarios simpatía.
Capacidad de percibir los sentimientos de los demás
EMPATÍA
La empatía, es un término clásico
de la fenomenología. Edith Stain, hizo su tesis doctoral sobre la empatía. Y,
también, Max Scheler tiene un libro llamado “Esencia y Formas de la Simpatía”.
La capacidad de sentir con, también, la capacidad de sentir pena, sentir
piedad, la misericordia. Es decir, estamos dotados para entender a los otros,
para compartir, a los otros, de una manera casi intuitiva. Aunque, coincidimos en
que, ojo, la constitución de la personalidad tiene como ese paso previo, cuando
somos hablados, cuando somos queridos, y, entonces de alguna manera se
constituye nuestra autoconciencia de una manera plena.
Bueno, estos son fenómenos que
destacan, hasta qué punto el hombre es un ser relacional. Y, por supuesto, si
recordamos la cita de Aristóteles, si nos damos cuenta lo que es el lenguaje y
el papel que juega en nuestra vida, claro, el lenguaje es un fundamentalmente
un instrumento social.
El lenguaje es un instrumento social
El lenguaje es un instrumento
social de comunicación, y que, además, aunque las relaciones humanas no son
solo verbales, también tenemos un conocimiento inmediato intuitivo, de unos y otros,
de estados de ánimo, etc., comprensión de personas, comprensión de situaciones,
pero, una gran parte de la relación con los demás es la palabra, es un
formidable instrumento que también sirve para muchas otras cosas; analizar,
etc., esto merece un tema aparte, la palabra es un gran tema.
Bueno, junto con esto, que el ser
humano es profundamente relacional, eso tiene una cierta plenitud en un gran tema
que para el cristianismo es también un tema fundamental, que es el “Amor”. Los
amores humanos. Para los seres humanos, una parte de nuestro crecimiento como
personas es querer y ser queridos. Y, el fenómeno del amor personal, del amor
interpersonal. Que es percibido por las personas como una plenitud. También,
como un don. Ser queridos es percibido como una cosa ciertamente gratificante,
como una cosa buena.
Una parte fundamental del crecimiento como personas es: querer y ser
queridos
Y, nosotros ¿por qué queremos a
los demás?, ¿cuándo queremos a los demás? Queremos a los demás, cuando los
percibimos como buenos.
Queremos a los demás, cuando los percibimos como buenos
Como buenos, en esta esfera, que
es la de las personas. Nosotros queremos la comida, porque percibimos que es
buena para nosotros; queremos el dinero porque percibimos que es bueno para
nosotros; queremos el triunfo porque percibimos para nosotros. Lo bueno es querido.
Lo bueno es querido
Digamos, es como una especie de
relación elemental, dentro de una filosofía. Bueno, es querido, es querido por
la voluntad. Lo descubierto por la voluntad, es querido. Bueno, hay una esfera
específica de la conciencia y de lo que es la persona, que es, descubrir otras
personas como buenas, y por tanto, quererlas. Y, hay amores que son naturales,
que son espontáneos, que son los amores entre hermanos, que son los amores entre
padres e hijos.
Hay amores naturales y espontáneos: los familiares, por ejemplo.
Hay un libro muy famoso, C. S.
Lewis, llamado “Los cuatro amores”, donde habla de lo que es el amor familiar;
la amistado; el amor conyugal o de esposos, distintos tipos de amor.
“Los
cuatro amores”
C.
S. Lewis (1898 - 1963)
Pero, amor, todos tienen como propio, el que yo descubro al
otro como bueno, y que tengo una relación de intercambio de intimidad. La amistad
necesita una relación de intercambio de intimidad.
La amistad como todo amor necesita una relación de intercambio de
intimidad
Justamente, en ese conocimiento,
es donde yo descubro al otro. También descubro al otro, en los favores, en lo
que hace por mí. Claro, es lo que despierta en mí, esa reacción también de
correspondencia, de amor. Todo esto es, que todo ser humano aspira a querer y a
ser querido. Gran tema.
También, en un terreno más
amplio, que no consideramos ahora, todo ser humano aspira a ser considerado en
su sociedad; a jugar un papel, y todo esto para las personas, es una parte
importantísima de su realización humana. No es nada secundario, no es como una
cosa adjetiva. Queremos hacer una antropología, esto lo tenemos que tener en
cuenta. Aquí hemos añadido ahora, en este tema, casi un poco a brochazos,
grandes áreas de lo que es el ser humano como ser dialógico interpersonal.
Hemos dicho, importantísimo, el ser humano como ser social, hace falta:
1 – Contribución de la autoconciencia: ser
hablado, ser querido…
2 – Empatía / Simpatía: estamos dotados de
esta capacidad de entendernos, para entender intuitivamente a los demás.
3 – Para nosotros, se una gran experiencia,
el amor, el tender a otros, el descubrir a otros como buenos, el ser queridos,
el ser aceptados y jugamos un papel social. Capacidad de querer y ser querido:
ver a los demás, como un bien, compartir intimidad.
4 - Y en todo esto, no lo olvidamos, tiene un
papel fundamental, el lenguaje: como vehículo de comunicación; instrumento de
comunicación y por tanto socializador.
Todo esto, enriquece muchísimo
nuestra visión de la antropología, no se puede concebir una especie de
antropología autárquica, diríamos, un ser metido en sí mismo. No, el ser humano
es profundamente relacional.