10 - La acción externa
Con esta sección, completaríamos
este primer ciclo de antropología, de los que sería la descripción del ser
humano. Esto, en el ámbito de la filosofía, con un poquito de método
fenomenológico.
Hemos hablado del:
Conocimiento sensorial, de los sentidos: SENSIBILIDAD
Reacción afectiva, ante el conocimiento sensorial: AFECTIVIDAD
Conocimiento que nos permite juzgar el conocimiento sensorial:
INTELIGENCIA
Reacciones propias de la voluntad: VOLUNTAS UT NATURA (permanente, con
sus inclinaciones) – VOLUNTAS UT RATIO (acto deliberado)
Reacciones propias de la voluntad: ACTO DELIBERADO, LIBRE
Reacciones de la afectividad ante el conocimiento, propio de la
inteligencia: ESTRUCTURA DE LA AFECTIVIDAD
El ser humano fundamentalmente como ser: RELACIONAL Y SOCIAL
Quedarían muchas cosas, en esta
última intervención, simplemente quería hacer un cierto dibujo, para ver otras
áreas importantes. Algunas son
curiosas, por ejemplo, hemos citado a Helmuth Plessner, para hablar de los
distintos niveles del ser humano, de la realidad. Plessner tiene un libro,
sobre la risa y el llanto. Porque son fenómenos específicamente humanos, y,
bien curiosos, claro, en relación a los que hemos visto quizá tengan menos
importancia, pero son bien curiosos.
Helmuth Plessner (1892 - 1985)
Fundador de la antropología filosófica
Libro “La risa y el llanto” (1941)
Pero, yo me quería referir un poco
más, a otra área importante. Cuando pensamos en ¿qué es la voluntad?, la
voluntad como inclinación inteligente.
La voluntad como inclinación inteligente
Unas inclinaciones fijas y, otras
inclinaciones que yo me puedo autodeterminar, propia del acto libre.
Pero, si nos fijamos un poco, nos
damos cuenta que dentro de las cosas que yo puedo hacer voluntariamente, cuando
quiero, está: el control de la atención, hasta cierto punto, es decir, el flujo
de conciencia, dónde lo dirijo. Cualidad inmediata de mi voluntad. Digamos,
también, expresión de libertad.
Dentro de las cosas que yo puedo hacer voluntariamente: CONTROL DE LA
ATENCIÓN
Dónde dirijo el flujo de
conciencia. Qué pienso y, cómo dirijo el pensamiento, también.
CONTROL DE LA ATENCIÓN
Dónde dirijo el flujo de conciencia
Otra área de los voluntarios, es
el ACTO LIBRE, que ya lo hemos
visto. Tema que merecía mucho más desarrollo, pero ya lo hemos visto.
Y, hay también; de esa
consciencia nuestra depende el movimiento corporal.
De la voluntad consciente depende también el movimiento corporal
Es decir, voluntariamente,
movemos el cuerpo. Algunos músculos, no todos, no todos están sometidos a
nuestra voluntad. El corazón, es músculo, que no está sometido a nuestra
voluntad, afortunadamente, funciona espontáneamente. Algunos, sí, un poquito;
y, muchos otros músculos nos están bajo el dominio de nuestra voluntad. Pero
hay algunos que están bajo el dominio de nuestra voluntad. Y, eso nos permite,
¡ATENCIÓN!, esta cosa tan simple, manejar el mundo exterior.
Ese movimiento corporal voluntario nos permite: MANEJAR EL MUNDO
EXTERIOR
Dominar, voluntariamente, el
mundo exterior, y, transformarlo. Esta cosa, tan simple. La inteligencia, que
es capaz de pensar, es capaz de deliberar; si nosotros, con nuestra
inteligencia somos capaces de diseñar, somos capaces, gracias también, a que
tenemos esos instrumentos tan formidables como son las manos, que no tiene
parecido en el mundo animal, y, que es un instrumento portentoso que podemos
llegar a manejar con una precisión increíble, y esta pequeña ocas que se llama
la pinza (unir el dedo índice, con el dedo pulgar), que no la tienen otros
primates, y, que nos permite manejar al final, INTRUMENTOS.
Esto es el embrión de lo que es
la TÉCNICA, con lo cual somos
capaces de transformar mucho más eficazmente la realidad. No solo con las
manos, sino las manos prolongadas en instrumentos fabulosos. Podemos pensar en
un martillo, en un destornillador, un hacha, pero mucho más, por ejemplo, una
computadora, un auto, un avión, al final todos son instrumentos; que han sido
realmente creados por nuestras manos. REALMENTE,
AL FINAL, ¡CREADOS POR NUESTRAS MANOS!
Unas manos manejadas
voluntariamente por nuestra inteligencia. Hay un universo material, que ha
transformado la superficie de la tierra, a veces demasiado (el problema
ecológico), que procede, de la capacidad que tenemos, voluntariamente de
manejar el cuerpo.
Bueno, un aspecto voluntario muy
importante que nos abre a todo lo que es el campo de la técnica, del mundo
externo, nuestra capacidad de transformar el mundo externo.
En realidad, nuestra acción
externa; no la acción interna, que sería lo que yo pienso, lo que yo decido, lo
que yo conozco, el aumento de mi conocimiento, también, mis amores, etc. Además,
de esto, que son actividades internas muy importantes del ser humano,
riquísima, tenemos esa capacidad de obrar hacia afuera.
Nuestra inteligencia y voluntad nos brinda la capacidad de obrar hacia
el exterior. Creando y transformando, lo que hay a nuestro alrededor.
De transformar la naturaleza,
incluso, necesitamos transformar la naturaleza. Porque se puede decir, con
razón, que el ser humano no vive en la naturaleza. No vivimos directamente en
el bosque, vivimos en algo que hemos creado, vivimos en una casa, estamos
vestidos, comemos alimentos muy elaborados, y todo eso es la cultura.
El entorno transformado por la inteligencia y la voluntad del hombre
es: LA CULTURA
El ser humano, no vive
directamente en la naturaleza, el entorno del ser humano, no es directamente la
naturaleza, no vivimos en cuevas. Nosotros vivimos en un entorno cultural.
El entorno del ser humano no es directamente la naturaleza, es un
entorno cultural
Incluso, yendo hacia momentos muy
primitivos, históricos del ser humano, el ser humano, es cultural, el ser
humano transforma, aunque sea en un grado pequeño, el entorno en el que vive,
gracias a que tiene esta capacidad (de obrar hacia el exterior).
Bueno, digamos, hay una acción
que se realiza con la mano, externa. También, se podría decir, que hay una
acción que se realiza con la palabra, que podemos dar órdenes, transmitir conocimientos,
y también, el ser humano no solamente realiza la transformación de la
naturaleza en un entorno cultural, en un hábitat humano, sino que también,
somos capaces, con la palabra, con el diálogo con los demás, de configurar las
sociedades. Que también se podría decir, que es una cierta acción libre,
externa.
El ser humano no solamente realiza una transformación del entorno en el
que vive por su acción externa, sino que, además, somos capaces por medio del
lenguaje y la comunicación de crear sociedades.
Una cierta capacidad de hacer
cosas, podríamos decir, grandes ámbitos de capacidad de hacer cosas. Con nuestras
manos creamos el mundo de la cultura, también las bellas artes. Que también,
son una cierta transformación, ¿verdad?, en este caso no para que nos sean
útiles; sino, simplemente para que sean bellas. Transformamos la cueva para que
nos sea útil, pero le ponemos un objeto, porque nos parece bonito, y,
trabajamos un objeto, porque nos parece bonito, una escultura (el de las primitivas
que hay); nos parece bonito, nos parece interesante o, le queremos rendir
culto, lo que sea. Esto sería, toda la acción del arte.
Y, luego, también con palabras,
generamos leyes, generamos costumbres, generamos organización social, eso es
también, algo que realmente existe, aunque sea un poco intangible. No es material,
pero evidentemente, toda la organización social, con toda su distribución, con
todas las funciones que se realizan, está creada en el fondo, con esta
inteligencia transformadas en palabras que los demás entienden y se ha
configurado así.
De tal manera, que estos son también,
ámbitos enormes que podríamos decir, en el fondo de la antropología. Aunque también,
se pueden estudiar aparte. Se puede hacer una filosofía de la cultura; se puede
hacer una filosofía de las bellas artes, también, todo lo que es el fenómeno
estético merece una atención aparte. Se puede hacer, una filosofía de las
instituciones, o se puede estudiar lo que es la sociología, que ya no es
exactamente filosófica, sino que es en parte una ciencia social. Pero claro, no
se pueden olvidar dentro de la antropología, porque son evidentemente
dimensiones humanas.
También, hemos mencionado; hay
otras tres dimensiones humanas, que aquí no hemos desarrollado; porque tienen
ámbitos propios en el estudio de la filosofía.
Que son:
El sentido estético: nuestra capacidad de percibir y crear belleza.
El sentido moral: capacidad de discernir el bien o el mal en un
razonamiento.
El sentido religioso: que puede tener distintas manifestaciones. Como aspiración
a una felicidad que no nos podemos dar a nosotros mismos. Como constante
(antropológica), humana y cultural, todas las culturas que han existido y, que
existen, bueno, quizá existen menos, pero, tienen un componente religioso. Del cual
se espera, un poco, el sentido del mundo, la realización de la justicia, se
espera el más allá, no siempre, se espera la solución del problema del mal, de
la salvación. Bueno, todas estas son dimensiones que, hablan de la cuestión
religiosa, que, para el ser humano, históricamente ha sido muy importante. Hoy vivimos
un cierto agnosticismo, pero es una novedad histórica.
Bueno, lo único que hemos hecho
aquí, es abrir un poquito el panorama. Es decir, el ser humano tiene una
actividad exterior, capaz de generar cultura. Que la necesitamos para vivir, porque
vivimos en un ambiente cultural. Tiene esta capacidad.
Tiene otra capacidad de acción,
que es la de configurar sociedades con la palabra.
Dos modos de acción, la mano con
el instrumento y, la palabra, que es socialmente creativa.
Y después, hemos hablado de estas
otras dimensiones: el sentido estético, el sentido moral y el sentido religioso.
Claro, estamos ante la realidad
más rica que hay en el universo, que es el ser humano. No es extraño que nos
aparezcan tantas dimensiones. No acabaríamos de hablar, pero para una
presentación de los grandes temas de la antropología, lo que hemos dicho pude
ser suficiente como inicio.
Para completar éstas sesiones pueden ver:
A – CURSO DE HUMANISMO
B – CUESTIONES EXISTENCIALES DE LA VIDA HUMANA