7 - El acto libre y sus requisitos
Nos toca hablar del tema: el acto libre, desde ya en antropología.
Ciertamente lo más importante, aunque necesita comprender todos los demás
aspectos de la personalidad, que todos son importantes. La inteligencia, no hay
acto libre sin inteligencia, es imposible ¿no? El mundo moderno ha destacado
mucho la idea de libertad, pero no se acaba de comprender bien lo que es.
Quizá, no la entiende bien, o no la entiende del todo.
El mundo moderno
ha destacado mucho la idea de libertad, pero no se acaba de comprender bien lo
que es
Y, precisamente, estudiando el
acto libre es donde se ve cuál es el acto de la libertad y cómo funciona.
Decíamos que la voluntad humana, se entiende con dos tipos de
operaciones o dos tipos de inclinaciones:
1- Habituales, naturales. Que ya están
insertas en nuestra personalidad. Nuestros amores: a personas, a actividades, y
luego, algunas que ya traemos de fábrica: el deseo de sobresalir, el deseo de
que nos amen, el deseo de vago, pero que nos empuja, de felicidad; y al mismo
tiempo, el deseo de ser reconocidos por otros, etc. Son deseos, que
espontáneamente están presentes en nuestra personalidad. Esto se llamaba: “Voluntas ut Natura”.
2- Personales, razonadas. Y decíamos que
hay otras inclinaciones, que es la inclinación que yo decido. No es una
inclinación de fábrica, espontánea y presente, sino la que yo decido en
concreto. Que se le llama también, capacidad
de auto determinarse, que es por lo que voy. La capacidad de auto determinarse: es la tendencia consciente y
deliberada hacia algo en concreto. Qué es lo que voy hacer; Porqué tiendo.
Es una tendencia consciente que se le llama deliberada. Se llama deliberada,
porque se hace, se configura en una deliberación. Yo pienso, y entonces, me
autodetermino.
A veces, se entiende la libertad,
como pura espontaneidad. Y se dice, ¿por qué haces esto?, porque me da la gana,
porque quiero. Y ahí, solo están presentes algunos aspectos: no me condiciona
nadie, no estoy sometido a nadie, bien, solo son algunos aspectos de la
libertad. Pero, lo más específico de la libertad, es que yo haya pensado qué es
lo que quiero. Que haya decidido lo que quiero. Eso es lo específico del acto
libre.
Lo específico del acto libre es el razonamiento y la deliberación de
una tendencia, no la mera espontaneidad
Mientras yo no haya deliberado y
decidido, es muy difícil llamar a un acto, libre. Una persona, por ejemplo, que
no supiera porqué hace las cosas ¿cómo se le llama a eso? ¿libre?, quizá es
libre, solo en el sentido de que no es coaccionado por otros, que sale de
dentro, pero no sabe porque sale de dentro, si no es consciente, ¿cómo se le va
a llamar a eso libre? O, sino, es un acto muy defectuoso.
El acto libre, típico del ser
humano, que hacemos a todas horas, desde las cosas más pequeñas hasta las cosas
más grandes, es una deliberación, donde pensando, llegamos a una conclusión
práctica, de que lo que queremos hacer, y cómo lo vamos hacer. Además, vamos
configurando todos los aspectos de la acción. Este diseñar la acción, pensando,
es lo propio del acto libre. El acto humano, se llama así, acción humana o acto
humano. Lo específico, acto libre. Y es lo mismo, que acto deliberado. Todos
los actos deliberados son libres y, todos los actos libres son deliberados. No
hay actos libres que no sean deliberados, propiamente.
No hay actos libres que no sean deliberados
Y, ¿cómo se hace la deliberación?
La deliberación se hace,
deliberación significa, la inteligencia que está pensando.
Deliberar: “considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los
motivos de una decisión, antes de adoptarla…”
Claro, la inteligencia, piensa en
abstracto. Ponemos un ejemplo, yo quiero comprar un coche. Un coche, es un
término abstracto, sirve para todos los coches, sin embargo, yo no puedo
comprar todos los coches a la vez. Yo compraré, un coche concreto. Los pasos
que yo haré, para comprar un coche concreto, es una concreción. Es
pasar de los universal a lo concreto. Vamos, también pasa eso, cuando
pienso que voy hacer en la tarde; la tarde es un término muy general y, voy
pensando que voy hacer en concreto. O, por ejemplo, pienso que voy a estudiar;
pero estudiar es un término genérico, universal, una idea. Pero yo, debo pasar,
de la idea con la que pienso, al mundo real, concreto en el que vivo. Por eso
se llama a eso, razonamiento práctico, donde llego a una conclusión práctica,
manejando, como maneja el conocimiento, ideas abstractas. Toda esa labor
inmensa de concreción, toda esa labor inmensa que comprende muchos pasos de
diseño, es lo propio del acto libre.
Razonamiento práctico: de lo abstracto y universal a lo concreto
Además, yo tengo la libertad,
después de haberlo configurado todo, de hacerlo o no. Que es un ámbito más de
libertad. Pero, lo más específico del acto libre, es el diseño del acto. El
diseño de la acción, que puede ser, desde la idea que yo tengo de, tomar un
bolígrafo y cambiarlo de sitio o, lo voy a recoger y lo voy a llevar a otra
parte; cosas muy pequeñas, pero que hay supuesto una deliberación, una
decisión, una determinación, una autodeterminación. Todo esto es propio del
acto libre.
Claro, de aquí se deducen
inmediatamente unas condiciones del acto
libre. Hemos dicho, el acto libre necesita deliberación. Claro, es que, si
necesita deliberación, entonces necesita conocimiento.
La primera condición para que se dé un acto libre, deliberado, es el
conocimiento
Siempre se dice, que la libertad
necesita, uso de razón
1 – USO DE RAZÓN y CONOCIMIENTO
Las personas que no tienen uso de
razón, lo tienen limitado, tienen limitada la libertad, tienen limitada la
capacidad de hacer actos libres. Por eso también, en la vida pública, se les
limita la responsabilidad: la capacidad de actuar en la vida pública. Un niño,
no puede vender una casa. Un adulto, puede vender una casa, pero un niño no.
Está bajo la patria potestad, ¿por qué? Porque se considera que no tienen la
inteligencia suficientemente desarrollada, para que ese acto sea plenamente
libre, para que sea consciente del dolor que supone eso. Entonces, se le
considera menor de edad a estos efectos, porque no tiene un uso pleno de la
inteligencia. No puede hacerlo completamente bien, aunque tiene un cierto uso
de la libertad evidentemente; no puede hacerlo completamente bien, esto que es deliberar y decidir.
También, una persona que se
enferma, tiene limitada su libertad en esa misma medida. O, cuando perdemos la
memoria, evidentemente, se nos va limitando el ejercicio de la libertad. Resolvemos
esferas de ámbito de la libertad.
De tal manera, que un primer
requisito importantísimo de la libertad es el uso de razón y el conocimiento,
toda esa área.
También, si yo estoy equivocado,
es limita mucho mi libertad. Es decir, si mi razón está equivocada, está llena
de falsedad, voy a obrar mal, eso me condiciona mi libertad. Internamente el
acto estará bien hecho, pero en conjunto, estoy equivocado, pues, aquello no
funciona bien. Por eso, la libertad necesita, uso de razón y conocimiento.
Pero, también, hay un segundo
requisito. Hablábamos de que la voluntad humana tiene, unas inclinaciones. Y,
cada vez que tomamos una decisión, todo se mueve. Es decir, nosotros ya tenemos
unas aspiraciones por debajo, y, cuando la consciencia está pensando, está
deliberando, todo aquello se mueve.
De tal manera, por ejemplo, que
yo puedo pensar con mucha claridad, que voy hacer en la tarde y decidir un plan
maravilloso, pero me da tanta pereza, que no lo voy hacer, me cuesta mucho
moverme. Con la inteligencia, decido, pero no es suficiente para dominar mi
pereza.
O, a lo mejor, podríamos dar el
caso del alcohólico, puedo decir lo que quiera sobre lo que voy hacer, pero
esto me puede, esto me lleva por delante.
O, puede ser, que una persona
quiere tratar bien a otras, pero resulta que tiene un carácter tan difícil, que
por mucho que dese o por mucho que piense, cómo hace las cosas, luego, aquello
le puede.
De tal manera, que la libertad tiene
un segundo requisito que es, el dominio de sí.
La segunda condición para que se dé un acto libre, deliberado, es que
no dominen las pasiones.
El dominio del componente
pasional del ser humano.
2 – EL DOMÍNIO DE SÍ MISMO
Nos tenemos que dominar en todos
estos aspectos, que son muchísimos. Que no dominen las pasiones; que no dominen
el impulso afectivo e instintivo. Ya
decíamos de pasada, no vamos a desarrollar este punto, pero es muy interesante,
que para que no domine, nosotros necesitamos buenos y grandes amores.
Porque si no, no podemos vencer los otros. En fin, lo dejamos en este momento a
un lado.
Nos interesaba recalcar solamente
tres requisitos, del ejercicio del acto libre y, también, del ejercicio de la
libertad. Porque, la libertad es esa capacidad que tenemos de podernos auto
determinar. Está unido, la libertad que nos auto determina y seguido, el
ejercicio de la libertad.
Bien, llevamos dos requisitos,
que se pueden considerar como requisitos internos, que son: el uso de razón con
el conocimiento, que nos permite deliberar, llegar a una conclusión bien
llevada y después, el dominio de sí mismo, el dominio de las pasiones, para
poder, aquello que hemos decidido y deliberado, llevarlo a la práctica y, que
no sea cambiado, obstaculizado, modificado o, impedido por las pasiones que
tenemos. Dos requisitos internos.
Requisitos internos del acto libre:
1 – USO DE LA RAZÓN: conocimiento.
Deliberación y razonamiento práctico.
2 – DOMINIO DE SÍ MISMO: dominio de las
pasiones.
Y, nos queda un tercer requisito,
que es la ausencia de coacción o de violencia. Es decir, que otros no nos hagan
violencia.
La tercera condición, para que se dé un acto libre, deliberado, es
externa a la inteligencia o voluntad
Pues, yo puedo decir una cosa,
pero otros me lo impiden, pues no lo puedo hacer.
3
– AUSENCIA DE COACCIÓN O VIOLENCIA
Por ejemplo, me meten tanto miedo
que me obligan a hacer una cosa u otra. Claro, han restringido o incluso han
anulado mi libertad. De manera que, se puede distinguir que, la libertad tiene
dos ámbitos: libertad interna y libertad externa.
La libertad tiene dos ámbitos:
1 – LIBERTAD INTERNA
2 – LIBERTAD EXTERNA
La libertad interna, es la
que tenemos que conquistar. Es la que conquistamos con el uso de razón y
conocimiento adecuado y, con el dominio de nosotros mismos; para poder obrar de
acuerdo con lo que decidimos. Es el acto libre, llevado a cabo. Libertad
interna.
La libertad interna se consigue con: uso de razón y conocimiento
adecuado y, dominio de nosotros mismos
La libertad externa, es que
otros no nos impidan. La libertad externa, es la que está protegida por las
leyes. Para que nadie haga violencia privada, injusta, está el Estado. Yo puedo
quejarme, de que hay una persona que está haciendo una violencia injusta sobre mí.
El Estado, en principio, me protege y procura que haya un ámbito de libertad,
entre todos los ciudadanos.
Bien, lo que hemos visto hoy,
sobre todo es acto tan interesante, tan central, tan propio del ser humano, que
es: la deliberación, con el acto libre. Ahí es donde se ejercita la libertad.
Y, ahí es donde somos capaces con la inteligencia, porque claro; la
inteligencia es tan rica que, a través de nuestra libertad, decidiendo
nosotros, somos capaces de hacer muchísimas cosas y, de crear muchísimo también;
la creatividad. La inteligencia, combinándose,
y, nosotros decidiendo dentro de ese mundo lo que mejor nos parece. Es la
creatividad del ser humano, en la vida, en el arte, en nuestras relaciones con
los demás. El acto libre, tan importante.