4 - Las Pasiones
En la clase anterior hemos
hablado de la sensibilidad, es decir, la capacidad que tenemos de percibir.
Sensibilidad: capacidad de percibir el mundo que nos rodea
Y entre esa capacidad, decimos
que percibimos con una calificación, a veces de algo interesante, de algo
deseable, de algo indeseable, que eso provoca inmediatamente en nosotros una
reacción. Hay un conocimiento, también en los animales, que provoca una
reacción. Es interesante, interesante porque supone un peligro, interesante
porque supone una ventaja, una comida, por ejemplo. Supone una seguridad, de la
comida, del sexo, del trato con otros congéneres, del cuidado de las crías,
etc. Ante esas cosas, los animales reaccionan, y nosotros también
instintivamente, con menos instintos que los animales, pero reaccionamos.
Ante el conocimiento que nos aporta la sensibilidad se da una reacción
instintiva
Pero, esa reacción, resulta que,
está bastante tipificada. Y han sido estudiadas desde Aristóteles, curiosamente
en un libro, diríamos, un poco distinto de estos, porque está estudiado en la
“Retórica”.
“Retórica” - τέχνη ρητορική - «ciencia del discurso» - Etimológicamente, retórica es un helenismo
que proviene del griego - «rhetorikè (téchne)» - Aristóteles IV a.C.
Libro donde, sobre todo, piensa
como debe actuarse en el teatro. Y, allí, piensa que en el teatro es muy
importante que en el teatro se marquen mucho las pasiones. Que queden muy clara
las pasiones de los personajes, que estén muy identificados. Curiosamente,
tiene algo de razón, evidentemente. Allí, entonces hace el esquema de las
pasiones. Que vamos a ver.
Este esquema, después, es
retomado por santo Tomás de Aquino, y es un esquema muy clásico, que quiere
decir, que ha tenido muchísimo éxito en la historia, de tal manera que,
Descartes tiene un tratado de las pasiones; Sastre tiene un tratado de las
pasiones en tiempos modernos y, ha atravesado toda la historia. Hoy quizá está
un poco menos presente, pero naturalmente somos seres pasionales, y el esquema
que vamos a ver se aplica hoy, igual que hace 2400 años en tiempos de
Aristóteles.
El estudio de las pasiones siempre ha gustado a los humanistas, porque
define mucho a la persona humana
¿Qué son las Paciones?
Son reacciones ante un
conocimiento. Son reacciones que siguen a una valoración, ante lo que puede
suponer un placer o un dolor, hacemos unas reacciones.
¿Qué
son las Paciones?
Reacciones
ante un conocimiento
Se pueden clasificar en dos
áreas. Esta afectividad, o esta capacidad de disponerse. Es decir, ante un
conocimiento, yo me dispongo; eso me provoca a mí una reacción. El
conocimiento, me afecta y, provoca una reacción. No todos los conocimientos,
algunos conocimientos me afecta y, provocan una reacción. Una reacción
tipificada.
Entonces, el primer conocimiento,
de aquellas cosas que vienen ya un poco calificadas como buenas o malas,
producen el que yo lo quiero si es bueno o, no lo quiero si es malo. ¡Un
peligro! … no lo quiero.
¿Cuál
es la primera reacción?: es una valoración,
Bueno
(amor) – Malo (odio)
Después viene una segunda reacción ante los que es
bueno, y que yo he percibido como bueno y que tengo una primera acción de
quererlo, viene una después, que será el deseo, que se inclina hacia aquello;
voy por aquello, me inclino por aquello.
Segunda
reacción: ante los que es bueno (amor) – malo (odio): inclinación
DESEO
bueno (amor) – HUÍDA malo (odio)
En los animales, si no hay más distancias
y si no hay algún obstáculo, provoca el movimiento, provoca la acción del
animal.
En el ser humano, puedo sentir el
deseo y, como tengo una inteligencia, que está más atrás que el deseo, es una
segunda instancia, un segundo nivel de conocimiento, a lo mejor, aunque sienta
el deseo no lo sigo. Me niego a vivir ese deseo, o no me parece conveniente en
este momento y, no los sigo. El animal, no, en el animal una vez que siente el
deseo, aquello provoca toda su reacción instintiva. Tiene hambre, percibe algo
que se puede comer, aparece el deseo y va por aquello. Comienza la reacción,
con todos los patrones de conducta que tiene.
Entonces, decimos, Aristóteles
distingue estas dos primeras pasiones que serían: querer aquello, cuando lo
percibo como bueno, o no quererlo cuando lo percibo como malo, a veces se le
llama odio, pero puede confundir un poco. Es esa reacción instintiva inmediata.
Después viene el deseo, si es
algo bueno o, también, claro si no es bueno, pues entonces es una especie de
rechazo, una especie de ir hacia atrás, una huida.
Pasiones según Aristóteles:
1. La valoración: amor // odio
2. La inclinación: deseo // huida
Y el tercer grupo de dos pasiones
son: cuando yo he conseguido aquel bien que he deseado, se produce la alegría.
O lo contrario, cuando me ha venido un mal o he perdido el bien, se produce la
tristeza.
El
tercer grupo de pasiones indican el “estado final”:
ALEGRÍA
- TRISTEZA
Que tienen unos patrones, es
decir, nosotros nos comportamos de una manera, nos ponemos de una manera, eso
es, la alegría, la tristeza, la huida, el rechazo. Supone en nosotros unos
patrones, que además sentimos. Curiosamente, las pasiones tienen un patrón
corporal y, además son sentidas. Incluso, se puede decir, he sentido ese mismo
patrón corporal, que nos hace aparecer en la conciencia la sensación propia de
cada pasión, que se puede distinguir. Esto sería, las 6 pasiones básicas.
Seis pasiones básicas:
1. ¿Cuál es la primera reacción?: es una
valoración, Bueno (AMOR) – Malo (ODIO).
2. Segunda reacción: ante los que es bueno
(amor) – malo (odio): inclinación DESEO bueno (amor) – HUÍDA malo (odio).
3. El tercer grupo de pasiones indican el
“estado final”: ALEGRÍA – TRISTEZA.
Hay que añadir algo en este punto,
que naturalmente, los tipos de alegrías dependerán de los tipos de bienes
alcanzados; alegría o satisfacción, quedo satisfecho al final, si he conseguido
rechazar un mal o alcanzar un bien. Quedo satisfecho, quedo contento al final.
Estas son las 6 pasiones de la afectividad, que, en terminología escolástica
clásica, pero que dura hasta el siglo XX, se le llama “APETITO CONCUSPISCIBLE”.
Estas son las 6 pasiones de la afectividad, que, en terminología
escolástica clásica, pero que dura hasta el siglo XX, se le llama “APETITO CONCUSPISCIBLE”.
No es una palabra preciosa, pero
bueno, apetito quiere decir, que es un área de la personalidad que es el
apetecer, la reacción afectiva, también se la puede llamar. Pero es un área de
la afectividad.
Hay una segunda área, que quizá,
no es tan evidente. Pero, que, si nos fijamos en la conducta animal, así se
fijaba Aristóteles, ante las cuestiones difíciles, hay una especie, como de
rearme. Es decir, si se percibe que un bien, es bueno, pero va ser difícil
alcanzarlo, porque va ver que pelear, entonces, aquello produce una tensión
interna, se añade algo. No simplemente: quiero, deseo, actúo, sino que, además,
me doy cuenta de que es difícil, me tengo que envalentonar, me tengo que
preparar. Esto sucede a los animales y, a las personas, también,
instintivamente. Cuando se desea algo que es difícil, se produce una tensión o
ansiedad positiva que se le llama, ESPERANZA.
Cuando se desea algo que es difícil, se produce una tensión o ansiedad
positiva: ESPERANZA
Yo deseo aquello, pero reforzado.
Y, además, pienso que además de las dificultades puedo alcanzarlo, me dispongo
a alcanzarlo. Tengo esperanza, una especie, como de tensión interior.
Después, claro, tengo que ir por
ello, no basta desearlo, necesito lo que en castellano decimos, armarse de
valor, prepararse; esto se ve también en los animales. Ante una cosa difícil, …
hay que pelear por un hueso, bueno, se preparan, como que se tensan, antes de
entrar al ataque. Eso se le llama AUDACIA.
Especial disposición de ataque cuando el bien o el mal se ponen a
nuestro alcance: AUDACIA
Pero también, se puede dar lo negativo, es decir, yo
efectivamente veo un mal, que se me viene encima, y le tengo MIEDO. Aparece
esta pasión. Veo que es difícil quitármelo de encima, … si no fuera difícil no
me causaría MIEDO.
Cuando el bien se puede perder o se acerca un mal que es difícil de
evitar: MIEDO
De manera que ya tenemos 3 pasiones de esta segunda parte de
la afectividad, que se llama “APETITO IRASCIBLE”.
Tres pasiones de esta segunda parte de la afectividad, que se llama “APETITO
IRASCIBLE”:
1. Esperanza
2. Audacia
3. Miedo
Y luego, diríamos, si yo tengo la
victoria, es decir, consigo aquello que deseo, entonces, se produce la ALEGRÍA
si más. O, claro, si no lo consigo la TRISTEZA.
Pero, hay también, cuando yo he
estado muy tenso, me tensado cuando he ido por aquello, dos reacciones típicas,
que sobre todo se dan, claro, si venzo, no hay problema, esto satisfecho:
alegría. Pero, si no venzo, pueden suceder, como dos reacciones. Una que es la
IRA, toda aquella concentración de fuerzas se descargan sobre algo, es la IRA.
Y, el bien que no se puede conseguir o el mal que no se puede evitar me provoca
la IRA.
Reacción violenta ante un bien que no se puede conseguir o un mal que
no se puede evitar: IRA
O, también, puede ser una reacción de DESESPERACIÓN. La reacción
de la ira, que es la fuerza que estaba destinada a vencer, va por otro lado,
pero concentrada. En cambio, la desesperación, es el desbarajuste de todas
aquellas fuerzas, uno se viene abajo. Incluso, con expresiones, también,
externas, también de caos y de hundimiento.
El desconcierto anímico y desarticulación corporal, frente a un bien
perdido o un mal que no se puede evitar: DESESPERACION
Bueno, estas son 5 pasiones del “APETITO IRASCIBLE”, que
¿por qué se llama irascible? Ya nos damos cuenta. Porque tiene que ver con la
ira, tiene que ver con el enfado. Claro, no siempre nos enfadamos, pero el
esfuerzo que supone, el afrontar una cosa difícil, te pone en tensión.
Pasiones del Apetito Irascible:
1. Esperanza
2. Audacia
3. Miedo
4. Ira
5. Desesperación
Recuerda, que cada pasión tiene
una expresión corporal. Incluso hoy
conocemos que también tiene un cierto impacto hormonal. Es decir, las
hormonas, los componentes activos que tenemos, que entran en sangre, provocan
la conducta, realmente se ponen en orden, se ponen en marcha. Realmente existe
ese patrón y, ese es el patrón que nosotros asociamos a las distintas
sensaciones de deseo, de miedo, de alegría, de tristeza.
Cada
pasión tiene una expresión corporal.
Incluso
hoy conocemos que también tiene un cierto impacto hormonal.
Bueno, las pasiones, es un gran
tema de la antropología, un tema activo. En los animales, no hay más instancia,
como hemos dicho. Está el conocimiento y está la respuesta. En el hombre, está
detrás, la libertad. De tal manera que las pasiones juegan un papel muy
importante ante la libertad.
Las pasiones juegan un papel muy importante ante la libertad
Por un lado, la razón tiene que
ser capaz de dominarlas, pero no siempre hay que dominarlas, porque
las pasiones pueden jugar un papel muy importante en la persona humana. El ser
humano, es un ser, que puede ser pasional. Uno puede querer a sus hijos
con pasión, no simplemente de una manera intelectual y fría. Los quiere también,
con pasión, y eso le da mucha fuerza. Uno puede querer la música con pasión; o
querer las cosas de Dios con pasión, eso
da fuerza a la personalidad. Eso da
una capacidad de actuación, mucho más grande. De tal manera que las pasiones,
es un tema, hoy como ayer, interesantísimo.