Juan Luis Lorda. Curso de Humanismo (Antropología) 8. Esquema de las virtudes

8. Esquema de las virtudes


Hoy nos toca comenzar con el esquema de las virtudes morales. Es decir, el “humanismo”, lo hemos dividido fundamentalmente como en tres grandes áreas:

·         VIRTUDES INTELECTUALES, incluyendo el sentido estético, el lenguaje, de alguna manera podría relacionarse.

·         VIRTUDES MORALES, que son aquellas propias de la voluntad de la libertad. Propio de la inteligencia, uso de la libertad.

·         VIRTUDES SOCIALES, que es el ejercicio de la vida social, que facilitan el ejercicio de la vida social. Una dimensión enorme también del ser humano.

Bien, nos centremos en las segundas que son las virtudes éticas (morales), son las más conocidas, prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

Virtudes éticas (morales):

PRUDENCIA, JUSTICIA, FORTALEZA Y TEMPLANZA

Es un esquema que ya aparece de la “República” de Platón, que recoge Aristóteles y desarrolla. Que entra en el estoicismo griego y romano.

Este esquema, ya aparece en los grandes pensadores clásicos, llegando hasta nuestros días

Importante en este caso es Cicerón, que también sirve de puente, e inspirador de muchos cristianos importantes como son San Jerónimo, San Ambrosio, San Agustín, también que lo ponen en la tradición occidental. Y, así ha llegado el esquema de las virtudes hasta el siglo XX.

Decíamos que las virtudes éticas, son cuatro, prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Platón cuando piensa cómo es el alma, lo hemos considerado en algún momento, dice que tiene dos partes, y, que puede asociarse o asimilarse al siguiente ejemplo: podría considerarse el caso de un carro con dos caballos, es lo que se llama una “biga”, que es un carro pequeño, que tenía dos caballos.

Platón compara el alma del ser humano con una “biga” (carro tirado por dos caballos)

Y, entonces él dice, esos dos caballos, son esos dos impulsos que tenemos en la parte inferior del alma, que nos hace semejante a los animales. Uno es el APETITO CONCUPISCIBLE y el otro es el APETITO IRASCIBLE.

Esos caballos serías los dos impulsos que tenemos en la parte inferior del alma

APETITO CONCUPISCIBLE y APETITO IRASCIBLE

Utilizando estos términos, que son propios de la tradición escolástica, que son: el mundo de los DESEOS, y el mundo del ÁNIMO.

Esos caballos serías los dos impulsos que tenemos en la parte inferior del alma

DESEO y ÁNIMO

Lo veíamos en el cuso de Antropología, y, lo tratábamos a propósito de las pasiones.

Uno es, dice ahí, hay un caballo que es noble, hay que entender bastante del mundo griego para entender porque el caballo es noble. El caballo noble es el del Ánimo, que se enciende con las cosas bonitas. Que es también el caballo que lleva a ser fuerte, el caballo que lleva a atacar. El caballo que lleva a enamorarse de las cosas grandes y tener un ánimo grande. Quizá el concepto que tenemos de animarse o desanimarse tiene que ver con esa capacidad que tenemos anímica, que compartimos con animales, de envalentonarnos o no envalentonarse, y para envalentonarse hace falta ser encendido por algo bonito. También puede ser encendido por la ira, o por el peligro y el deseo de vencer. Que es lo que puede pasar en el ánimo puramente animal. Los griegos, cuando pensaban en un alma humana, estaban pensando, sobre todo, en un ánimo grande, un alma grande, de un ser humano movido por ideales de grandeza, de belleza; de belleza en unidad de grandeza. Que le lleva a valentonarse por defender las cosas grandes, por conseguirlas.

Entonces, tenemos, un carro, dos caballos. Un caballo, es el del ánimo más valiente que es lo que a nosotros nos resulta más lejano, y otro, este caballo de los deseos, que está constantemente moviéndose, impulsado por cosas que desea, en el ámbito animal, aunque en el hombre tenemos más deseos que los propios del ámbito animal, porque queremos muchas cosas, sentimos el impulso también, impulso por muchas cosas, por el dinero, por la música; el impulso o notar la atracción, el tirón de todas estas cosas.

Bueno, entonces, todo esto de los caballos son gobernados por la inteligencia. El auriga (Hombre que, en la Antigüedad clásica, conducía un carro de carreras en el circo), lo que hoy sería el cochero.

Los deseos y el ánimo deben estar gobernados por la inteligencia

Que controla los deseo y controla también el ánimo. El caballo del ánimo, es un caballo blanco, noble, y el caballo de los deseos es un caballo negro, indócil, difícil de gobernar.

Bueno, se podría decir, que este esquema, que gobierna con los dos caballos, se corresponde, con el esquema de las cuatro virtudes.

El esquema del carro de Platón, corresponde a las cuatro virtudes éticas

El auriga, que es la parte superior del alma, es la inteligencia con la voluntad, que da la capacidad de decidir, la capacidad de orientarse; y, a su vez, lleva el gobierno de esta parte, diríamos, más animal, esta parte impulsiva que compartimos con los animales. Bien, las cuatro virtudes se corresponden con esta cuatro potencias o facultades del alma.

Las cuatro virtudes éticas corresponden a las cuatro potencias (facultades) del alma

Los dos superiores son:

·         Inteligencia: en el ejercicio práctico de la inteligencia, es decir, de cómo gobernarse, la virtud es la prudencia. Propia de la inteligencia, ¿cómo gobernar?, ¿cómo decidir?

·         Voluntad: la virtud de la voluntad, que da rectitud a la voluntad, es la justicia.

Los dos inferiores son:

·         Deseos: la virtud que gobierna el mundo de los deseos, es decir, que le pone orden es la templanza, por que tempera; atempera los apetitos, la pone en su sitio.

·         Ánimo: la virtud que controla el impulso del ánimo es la fortaleza, modera los impulsos.

Ya tenemos: prudencia, justicia, templanza y fortaleza, las cuatro virtudes clásicas. Clave de la educación. Para Platón, es la clave de la educación ciudadana; incluso le sirve para clasificar a los distintos tipos de ciudadanos.

Las virtudes éticas son clave para la educación

Para Aristóteles, es la clave del desarrollo personal y luego la clave de la educación. Claro, hoy cuando pensamos en educación, estamos pensando sobre todo en contenidos, en educación de la inteligencia, y a veces nos olvidamos toda esta parte tan importante, educación “no” es instrucción, conocimientos; educación es el arte de decidir, de deliberar, de ser prudente, ya tendremos ocasión de explicarlo.

Hoy la educación se centra en los contenidos, pero educación es: el arte de decidir, de deliberar, de ser prudente

El hábito de la rectitud, que es la justicia, de obrar rectamente. De querer lo recto, de preferir lo recto

El hábito de moderarse, de los tirones de los deseos

Estas dos últimas virtudes, son las que controlan la parte impulsiva. El hábito de moderarse, de los tirones de los deseos, realmente, trabajándolos un poco, sometiéndolos a orden

Y, el hábito de la fortaleza de animarse para llevar a cabo lo que nos proponemos. Para afrontar las cosas que son difíciles, o que dan pereza.

El hábito de la fortaleza de animarse para llevar a cabo lo que nos proponemos

Entonces, tenemos el esquema de la prudencia, justicia, prudencia y templanza. Sobre este esquema, vamos a leer lo que dice Cicerón en Deo Officiis, donde dice, que simplemente recoge esto y dice, que esto es lo que tiene que ser un hombre honrado y que de esto consiste la sabiduría. Es la formación de una persona. Desarrolla el Deo Officiis sobre los deberes, que quiere ser el libro para educar a la élite romana, dado a su propio hijo, porque está dedicado a Marco, para educarle en lo que es un ser humano. Hay que decir, que tanto entonces como ahora, las cosas no son tan fáciles. Y, que el hijo de Cicerón, Marco, que estaba en Atenas estudiando, parece que se daba un poco más a la bebida de lo que era conveniente. Bueno, en fin, el padre le dedica el libro a pesar de todo, con lo que tiene que ser un romano. Los problemas suelen ser parecidos de una época a otra.

“Deo Officiis” (44 a.c.)

Marco Tulio Cicerón (106 a.c. a 43 a.c)

Prudencia, justicia, prudencia y templanza, las cuatro virtudes. Estas cuatro virtudes ya habían aparecido en el libro de la sabiduría, son mencionadas. Bueno, pero vamos a leer la frase de Cicerón:

“Todo lo que es honesto surge de una de estas cuatro virtudes: o bien consiste en el diligente y exacto conocimiento de la verdad… (prudencia)

…O en la defensa de la sociedad humana, dando a cada uno los suyo y observando la fidelidad de los pactos… (la justicia)

…O en la grandeza o vigor de un alma excelsa, grande, invicta… (fortaleza)

…O en el orden y medida en cuanto se hace y se dice.” (templanza)

(Cicerón, De Officiis, 1, 5, 15)

Como digo, esto ha sido acogido tempranamente en la tradición judía bíblica en el segundo siglo antes de Cristo, se habla ya de esto, por ejemplo, en el libro de la sabiduría:

“¿Amar la justicia? Las virtudes son sus empeños; pues ella enseña, la templanza, la prudencia, la justicia y la fortaleza, …

… lo más provechoso para la vida del hombre”.

(Libro de la Sabiduría – Biblia – 8, 7)

Sin embargo, esto tendrá después, vamos a decir, una aceptación masiva a partir del siglo II, III y IV, cuando los cristianos cultos, que han estudiado la literatura clásica, que han leído las escuelas clásicas, pues, mantienen este ideal de ser humano. Es verdad, que los judíos y también los cristianos, añaden también, otras virtudes. Los cristianos, añaden la virtud de la humildad, por ejemplo, añaden la virtud del arrepentimiento, añaden la caridad, sobre todo, que es la primera.

El cristianismo añade otras virtudes; La humildad …La Caridad.

Luego, conservan, el aprecio tan grande de las cuatro virtudes clásicas, prudencia, justicia, fortaleza y templanza. En especial, como hemos dicho, San Ambrosio, los humanistas latinos cristianos conservan la importancia de las virtudes éticas.

Los humanistas latinos cristianos, conservan la importancia de las virtudes éticas

Los humanistas latinos cristianos, San Ambrosio, San Jerónimo, San Agustín

Y, desde ahí, este esquema que viene de fuera, ha formado parte dentro de la enseñanza de la Iglesia. Y, hoy está en el Catecismo. Y, es el único lugar en donde quedan, porque han ido desapareciendo de la enseñanza ordinaria, incluso de la enseñanza pública. Y, es un tema utilísimo, y, básico y, sobre todo, si uno recuerda lo que hemos dicho, la educación no consiste solo en el aspecto informativo, en el aspecto cognoscitivo, conocer cosas, sino que es educación del corazón, educación de la personalidad y, por tanto, de este núcleo de la personalidad, que sobre todo es, el poder decidir, del acto libre. El acto libre, hay que recordarlo, está acompañado primero de la prudencia, la justicia: que es el orden por el cual se decide y, la fortaleza y la templanza, las cuales protegen que se pueda hacer un acto libre.

La educación no consiste solo en el aspecto informativo, en el aspecto cognoscitivo: sino del corazón, del núcleo de la personalidad; del acto libre propio

De manera que, este esquema de virtudes es fundamental, para el desarrollo de la personalidad, fue importante en la cultura clásica, sigue siendo importante en la cultura moderna.



Reloj y Tiempo de Dios

Universal Weather Premium V4 - Inteligencia Satelital
INICIANDO SATÉLITE...
--:--
Conectando red...
--
Procesando datos...
--° | --°
--
Sensación
Térmica
--
Humedad
Relativa
--
Velocidad
Viento
--
Precipitación
Diaria
--
Índice
UV Solar
--
Presión
Atmosférica

Hora Actual San Juan Argentina

Hora Actual en Roma Italia

Hora Actual Jerusalén Israel

Días con obligación de oir la Misa en Argentina

Todos los domingos del año. 1 de enero: Maternidad de la Virgen María. 15 de agosto: Asunción de la Virgen María. 8 de diciembre: La Inmaculada Concepción. 25 de diciembre: Natividad del Señor.

Isaías 58:5,6

5 ¿Es ese el ayuno que deseo en el día de la penitencia: inclinar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza? ¿A eso llamáis ayuno, día agradable al Señor? 6 Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, 7 partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. 8 Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.

Ley de ayuno y de la abstinencia

Ayuno y abstinencia de carne Miércoles de ceniza. Viernes Santo. Sólo abstinencia Todos los viernes del año. Pero advierte, que puede sustituirse la abstinencia de carne por la abstinencia de bebidas alcohólicas, o por la limosna penitencial, o por una obra de caridad, o por una obra piadosa (Via Crúcis, Santa Misa, Santo Rosario, Visita al Santísimo, Lectura de la Biblia,....). Edad de la obligación La abstinencia obliga desde los 14 años cumplidos. El ayuno desde los 21 años hasta cumplido los 59 años.

Ayuno

Ayuno
Isaías 58:5,6

Lectura del santo evangelio según san Marcos 2,18-22

En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?». Jesús les contesta: «¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar. Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».

“¿Por qué los tuyos no?”

La Ley judía tenía 613 preceptos que los fieles judíos debían cumplir. Uno de ellos era el referente al ayuno, que los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos cumplían. Al ver que los discípulos de Jesús no ayunaban le preguntaron “¿por qué los tuyos no?”. Este contexto nos lleva a plantearnos el sentido del ayuno y de toda práctica ascética. Sabemos que no tienen valor por sí mismas. Siempre se hacen en vistas a algo. Hemos oído decir a Jesús que el mandamiento primero y principal de la ley para sus seguidores es el amor: amar a Dios, al prójimo y a sí mismo. Así que ayunar y cualquier otra práctica ascética hemos de hacerla en vista al amor, buscando siempre aumentar nuestros tres amores: a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Por eso, si hay una situación donde puedan entrar en colisión el ayuno y el amor… hemos de dejar el ayuno y vivir con más intensidad el amor. Por lo que si hay un motivo de alegría, y de vivir y potenciar el amor, no se puede ayunar. “¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?”. Estando con el novio, hay que disfrutar de su presencia y de su amor, entre otras cosas con una buena comida y un “vino nuevo”. No se puede ayunar. Sabemos que el ayuno que agrada a Dios va por el camino del amor al hermano que es la mejor manera de amar a Dios y a uno mismo. Al final de nuestra vida, el Hijo del hombre no nos preguntará por nuestros ayunos, sino por el amor concreto a nuestros hermanos. “Tuve hambre y me disteis de comer…”. (Reflexión: Fray Manuel Santos Sánchez O.P. Convento de Santo Domingo (Oviedo). 16/01/2023. Fuente: https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/

Consejo Episcopal Latinoamericano

Conferencia Episcopal Argentina - CEA

Litugia CEA

Organización de Seminarios de la Argentina - OSAR

"A continuación, se ha realizado una lista de enlaces a las Webs de las Conferencias Episcopales de distintas partes del Mundo, ordenados por Continentes...aunque esta lista no es exhaustiva"