Juan Luis Lorda. Curso de Humanismo (Antropología) 3. Verdad y conocimiento

3. Verdad y conocimiento


Comenzamos con el área de ámbito del conocimiento. En este tema, conocimiento, hay que aclararse sobre una cuestión central, que es la cuestión de la verdad.

En nuestra cultura, a comienzos del siglo XXI, está muy extendido un gran escepticismo. Un escepticismo un poco verbal, cada uno tiene su verdad, no existe la verdad absoluta. Bien, todo esto se puede analizar y, tiene su parte de razón.

En nuestra cultura, está muy extendido un gran escepticismo verbal sobre la existencia de la verdad

Pero, hay que descubrir cuál es la parte de razón que tiene la verdad. Pero, cuando hablamos de verdad, ¿de qué estamos hablando? Porque si no, no podemos trabajar, la inteligencia está preparada para la verdad.

La inteligencia está preparada para la verdad

Si queremos mejorar la inteligencia, tenemos que prepararla para la verdad. Si pensamos que no existe la verdad, no existe el conocimiento, no hay nada que hacer. De manera que, en este tema hay que aclararse.

¿Por qué existe esta especie de prevención ante la verdad?

Hay una historia. Quizá el punto más reciente, el que más influye, es que vivimos una etapa posmoderna. Es decir, después de los grandes relatos de la modernidad y, sobre todo, de las grandes ideologías, especialmente, la comunista. Que ha intentado tener una teoría general sobre todo, pues, viene una especie de resaca, es decir, por favor menos teorías, menos teorías, no nos impongan tantas ideas.

Este escepticismo sobre la verdad, quizá viene por exceso de teorías posmodernas existencialistas

Bien, aparte, una historia de lo que sería la tradición escéptica de la filosofía. Lo que sería, dudas sobre la posibilidad del conocimiento, tiene su historia verdad, hay un cierto escepticismo atribuido a Jhon en algunos temas, filosófico. Cierto escepticismo o, agnosticismo que se puede atribuir a Khan, también, en algunos temas, en algunos aspectos. Y, después, hay un escepticismo moderno. Bien, tiene sus razones, que aquí no podemos tocar, porque no nos interesa discutir con todo el mundo, sino simplemente no interesa ir al punto central, ¿qué es la verdad?

Realmente, ¿Qué es la verdad?

Cuando estamos hablando de: verdad, ¿de qué estamos hablando?

Interesante también, comenzar por Aristóteles, que es ¿dónde está la verdad?, ¿dónde aparece la verdad? En primer lugar, hay que decir, que verdad es lo mismo que conocimiento.

Verdad es lo mismo que conocimiento

Un conocimiento verdadero es una verdad. Es de lo que estamos hablando.

Un conocimiento verdadero es una verdad

Y, ¿cómo se da eso?, ¿cuándo se da eso?

A mí, me gusta distinguir como tres planos. Hay que ver cuál es el conocimiento humano para saber cuál es el momento de la verdad.

Hay que saber muy bien cómo es el conocimiento humano, para saber cuál es el momento de la verdad

Nosotros, manejamos muchas nociones y analizamos la realidad con las nociones que tenemos. Tenemos una gran riqueza de nociones. Entonces, la verdad, diríamos, el primer plano de la verdad es la realidad.

El primer plano de la verdad es la realidad

Las cosas son verdaderas, en el sentido de que no son imaginadas, son verdaderas. Quizá no las conocemos enteramente, pero, están ahí. El fundamento de nuestra verdad, es la verdad de las cosas.

El fundamento de nuestra verdad, es la verdad de las cosas

De tal manera, que decimos que es verdadero, cuando decimos algo que realmente existe. Y, no es verdadero lo que realmente no existe. Decimos, no existe o, no es así o, no ha sido así.

Bien, hay una verdad radical que es el de las cosas que existen. A eso se le llama en la tradición filosófica, verdad ontológica (verdad del ser), el ser, es, y, por tanto, es verdadero, está ahí. No está inventado. Otra cosa es que lo podamos conocer mejor o peor, pero el ser es verdadero.

verdad ontológica (verdad del ser): la verdad de las cosas que son

Un segundo plano es nuestras ideas y representaciones que nos llegan de muchas cosas sobre la realidad.

De nuestras ideas y representaciones que nos llegan de muchas cosas sobre la realidad

Muy bien, dentro de ese mundo de ideas de relaciones, nosotros somos capaces de establecer, lo que en lógica se llama juicios, hacer proposiciones entre conceptos, que pueden ser afirmativas o negativas.

Somos capaces de establecer juicios, que son proposiciones entre conceptos, que pueden ser afirmativas o negativas

Por ejemplo, puedo decir, esto es un rotulador negro.


Esto, es una frase, y, justamente en el momento en que yo hago una afirmación o negación, es donde aparece una propiedad, que es que esas afirmaciones pueden ser verdaderas o falsas.

En el momento en que anuncio un juicio, es el momento de la verdad, si es verdadero o falso

Así de sencillo. Tenemos, la realidad, en sí misma verdadera. Muchos aspectos de nuestro conocimiento de la realidad, difíciles de juzgar, cuando están en conjunto en nuestra cabeza; pero cuando yo, de todo ese mundo interior que tengo de representaciones de la realidad, etc., y de conceptos que he recibido, y utilizo esos conceptos y, digo: “esto es un rotulador”, ahí, ya se juega un tema, esa afirmación o es verdadera o es falsa.

Y, si yo digo, este objeto, no es un perro…


Pues, también, porque esa negación, en este caso, es verdadera o falsa. Ese es el momento de la verdad. Y, ahí es donde hay que verlo. Y, ahí, está la cuestión. La pregunta de la verdad es: ¿Somos capaces de hacer afirmaciones o negaciones verdaderas?

¿Somos capaces de hacer afirmaciones o negaciones verdaderas?

¿Somos capaces?, es decir, decir que esto es un rotulador ¿es una afirmación verdadera?


Si decimos que sí, existen la verdad.

No existe la verdad absoluta, y, no la poseemos. Pero, si poseemos un modesto conocimiento, que es que, “éste es un rotulador”. O, que, “este rotulador es negro”. Qué tontería ¿verdad?, bueno, tontería muy importante, porque todo conocimiento humano consiste en conseguir, aumentar este conjunto de cosas que se pueden decir de la realidad,

Todo conocimiento humano se basa en afirmar que; los juicios (proposiciones), verdaderas o falsas, son verdad

Y, decirlo apoyados, probado, de una manera probada. Todo conocimiento científico, auténtico de la realidad es, poder hacer afirmaciones sobre la realidad.

Y son verdad de una manera probada

Para eso necesitamos, ciertamente, muchas representaciones, mucha experiencia, mucho contacto con la realidad, para hacer nuestras representaciones. Pero, el momento de la verdad es, cuando yo soy capaz de decir: “esto es un rotulador negro”.


Entonces, si lo que yo he unido, así lo expresa Aristóteles, lo que yo he unido en la mente, aquello como rotulador, está unido en la realidad, es verdadero. Si no es así, es falso.

La adecuación entre lo conocido (las proposiciones que enunciamos correctamente) con la realidad, es verdad

Y, ahí está el fundamento de la verdad.

Bien. Ahora, todo el problema del conocimiento es ¿cómo aumentar el número de proposiciones verdaderas bien probadas que se pueden hacer?, bien probadas, precisas, ajustadas. No es ninguna broma. Es esto el problema del conocimiento.

Ahora, Punto de partida ¿la verdad existe?

La verdad existe.

¿La verdad absoluta existe?

Los cristianos, decimos que existe Dios, que es verdad absoluta. Pero, nosotros, desde luego no la poseemos a la verdad absoluta. Y, digamos, la verdad está sometida a muchas decisiones, pero, no nos olvidemos de esto: que cosa tan modesta de decir, “esto es un rotulador”, pero es un conocimiento, es una verdad. Todo el problema de conocimiento humano está en conseguir aumentar esto.

Por ejemplo, en el campo de la biología, podemos decir, esto es un perro. Muy bien, ahora analiza cómo son los perros por dentro, cómo son los mamíferos y, todo ese conjunto enorme de afirmaciones probadas, sustentadas con la experiencia y organizadas, eso es un cuerpo de conocimiento, eso es una ciencia. Eso es un saber, y, ¿de qué está hecho?, está hecho de saberes, de verdades, de conocimientos modestos, uno por uno.

Pero, esto pasa en el ámbito de las ciencias, eso pasa en el ámbito de la historia, eso pasa en el ámbito de la antropología. En cada área, tenemos una manera distinta de probar. Porque no es lo mismo probar en biología, una cosa, que probarla en historia. Una afirmación en historia no se puede aprobar con una afirmación en biología. Y, lo contrario también es verdad.

Y, si estamos hablando de la antropología, tenemos que pensar en un análisis interior, que no es lo mismo que una afirmación histórica, que lo que necesita son documentos y testigos, para poderlo probar.

Claro, ese el problema de cómo probar un conocimiento, cómo alcanzar un conocimiento.

Bien, pero, el interés que queríamos destacar aquí, es que la verdad se hace con afirmaciones.

La verdad se hace con afirmaciones

También son muy modestas, y, hay que ser muy modesto, para no decir más de lo que se puede decir. Si no, nos confundimos. Es un tema muy importante, en el conocimiento.

Bien, se ha utilizado muchas veces cuento que tiene una tradición antigua, que es un cuento sufí, es decir, de una secta musulmana, del ámbito de la India, del Oriente. Que es el cuento de los hijos de un tal Rumi, que es el cuento de los ciegos. Seguramente, lo habrán oído. En su origen era un cuento para hablar del misterio de la esencia divina, de la esencia de Dios. Y, Rumi dice que una vez hubo un rey que pasó por una ciudad pequeña, donde solo había ciegos, con una cabalgata y traía un elefante. Entonces, los ciegos de aquella ciudad se interesaron mucho por el animal y quisieron que lo trajeran a la plaza para ver cómo era, claro, no lo podían ver, pero entonces, lo palpaban y, un se puso en un lado, otro en otro, y, cada uno palpaba una cosa distinta.

El que palpaba el pie del elefante, esos pies tan enormes, esas patas tan redondas, tan grandes, decía, ¡Aaaaa! El elefante es como una columna.

El que estaba a un lado, y palpaba el lateral del elefante, decía, ¡No! El elefante es como una pared.

El que palpaba la oreja, decía, es como un abanico.

El que palpaba la trompa, decía, es como una serpiente.

Es decir, se pelearon todos, y sacaba de ahí, la conclusión de las diferentes opiniones que hay sobre la esencia divina.

Muy bien, aunque luego se ha utilizado este cuento, para hablar de cómo uno tiene su visión propia de las cosas. Es verdad.

Ahora, vayamos con un poco de atención a este cuento, vamos a ver…

Estos ciegos se pelearon, pero se pelearon porque era gente que no se respetaba. Si hubiera sido gente, con ganas de saber de verdad y cada uno hubiera dicho, ¡Atención!: desde donde yo estoy, el elefante se ve como una pared con estas características, y, otro hubiera dicho, desde donde yo estoy, el elefante se ve… Y, eso lo hubieran hecho con mucho cuidado, al final, hubieran reconstruido el elefante.

De tal manera, que este cuento, que se utiliza muchas veces como ejemplo de escepticismo nos sirve como ejemplo, del método de cómo hay que trabajar.

Hay que ser modestos y cuidadosos, asegurar bien los datos, componerlos con cuidado y atender a lo que saben los demás; contrastar y sumar.

Hacer afirmaciones bien hechas, sin imponer a esa afirmación, un rango que no tiene. Sin afirmar que eso es toda la verdad. Claro no es toda la verdad.

Frente al relativismo y escepticismo, lleno de extrapolaciones excesivas, reducciones injustificadas y faltas de diálogo.

Claro, decir, que esto es un rotulador: es una modesta verdad.


Pero, precisamente, el saber humano, se hace, con estas modestas sumas de verdades. Cuando, cada uno, desde donde ve las cosas, suma. Así se han hecho los saberes. En realidad, se han hecho así.

De tal manera, que esto nos proporciona una gran idea sobre el método del saber. Es bien bonito. Entonces:

Tres cosas importantes:

La verdad en relación con las proposiciones, afirmativas o negativas. Ese es, el momento de la verdad. Muy modestas.

El saber, se hace, con estas afirmaciones.

Cada saber, tiene sus métodos. Para poder sustentar estas afirmaciones.

El contrastar y sumar conocimientos, nos enriquece. Si somos capaces de componerlas, cada uno desde su perspectiva, tenemos un conocimiento mucho más rico, mucho más completo, mucho más auténtico.

 

 

 










 


Reloj y Tiempo de Dios

Universal Weather Premium V4 - Inteligencia Satelital
INICIANDO SATÉLITE...
--:--
Conectando red...
--
Procesando datos...
--° | --°
--
Sensación
Térmica
--
Humedad
Relativa
--
Velocidad
Viento
--
Precipitación
Diaria
--
Índice
UV Solar
--
Presión
Atmosférica

Hora Actual San Juan Argentina

Hora Actual en Roma Italia

Hora Actual Jerusalén Israel

Días con obligación de oir la Misa en Argentina

Todos los domingos del año. 1 de enero: Maternidad de la Virgen María. 15 de agosto: Asunción de la Virgen María. 8 de diciembre: La Inmaculada Concepción. 25 de diciembre: Natividad del Señor.

Isaías 58:5,6

5 ¿Es ese el ayuno que deseo en el día de la penitencia: inclinar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza? ¿A eso llamáis ayuno, día agradable al Señor? 6 Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, 7 partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. 8 Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.

Ley de ayuno y de la abstinencia

Ayuno y abstinencia de carne Miércoles de ceniza. Viernes Santo. Sólo abstinencia Todos los viernes del año. Pero advierte, que puede sustituirse la abstinencia de carne por la abstinencia de bebidas alcohólicas, o por la limosna penitencial, o por una obra de caridad, o por una obra piadosa (Via Crúcis, Santa Misa, Santo Rosario, Visita al Santísimo, Lectura de la Biblia,....). Edad de la obligación La abstinencia obliga desde los 14 años cumplidos. El ayuno desde los 21 años hasta cumplido los 59 años.

Ayuno

Ayuno
Isaías 58:5,6

Lectura del santo evangelio según san Marcos 2,18-22

En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?». Jesús les contesta: «¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar. Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».

“¿Por qué los tuyos no?”

La Ley judía tenía 613 preceptos que los fieles judíos debían cumplir. Uno de ellos era el referente al ayuno, que los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos cumplían. Al ver que los discípulos de Jesús no ayunaban le preguntaron “¿por qué los tuyos no?”. Este contexto nos lleva a plantearnos el sentido del ayuno y de toda práctica ascética. Sabemos que no tienen valor por sí mismas. Siempre se hacen en vistas a algo. Hemos oído decir a Jesús que el mandamiento primero y principal de la ley para sus seguidores es el amor: amar a Dios, al prójimo y a sí mismo. Así que ayunar y cualquier otra práctica ascética hemos de hacerla en vista al amor, buscando siempre aumentar nuestros tres amores: a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Por eso, si hay una situación donde puedan entrar en colisión el ayuno y el amor… hemos de dejar el ayuno y vivir con más intensidad el amor. Por lo que si hay un motivo de alegría, y de vivir y potenciar el amor, no se puede ayunar. “¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?”. Estando con el novio, hay que disfrutar de su presencia y de su amor, entre otras cosas con una buena comida y un “vino nuevo”. No se puede ayunar. Sabemos que el ayuno que agrada a Dios va por el camino del amor al hermano que es la mejor manera de amar a Dios y a uno mismo. Al final de nuestra vida, el Hijo del hombre no nos preguntará por nuestros ayunos, sino por el amor concreto a nuestros hermanos. “Tuve hambre y me disteis de comer…”. (Reflexión: Fray Manuel Santos Sánchez O.P. Convento de Santo Domingo (Oviedo). 16/01/2023. Fuente: https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/

Consejo Episcopal Latinoamericano

Conferencia Episcopal Argentina - CEA

Litugia CEA

Organización de Seminarios de la Argentina - OSAR

"A continuación, se ha realizado una lista de enlaces a las Webs de las Conferencias Episcopales de distintas partes del Mundo, ordenados por Continentes...aunque esta lista no es exhaustiva"