Juan Luis Lorda. Cuestiones existenciales 3, El sentido de la libertad

 3, El sentido de la libertad



Hablamos de la existencia, de la libertad, sobre lo que podría ser unas objeciones materialistas. Y, ahora se trata de entrar un poquito más en el sentido de la libertad.

Recordamos al inicio de este curso, preguntas existenciales, la posición existencialista, que es una posición sobre el sentido de la vida: yo estoy aquí, y soy perfectamente libre, entre otras cosas, porque no se espera nada de mí, no hay ningún sentido previo. De tal manera, que, como no estoy obligado a nada, me tengo que inventar a mí mismo.

La posición existencialista es una posición sobre el sentido de la vida: somos perfectamente libres porque estamos en este mundo sin esperar nada de nosotros, no hay nada previo que de sentido a nuestra vida

Me tengo a inventar a mí mismo

Esto procede de esa especie de destrucción, de los parámetros morales que él suponía burgueses, que hizo Nietzsche, que me deja, digamos, en el desamparo vital.

La destrucción de los parámetros morales (“burgueses”) de Nietzsche. Supone el desamparo vital

Por una parte, yo estoy arrojado al mundo, por recordar esa frase que resumiría, un poco, la posición de Nietzsche, el existencialismo de Nietzsche, y de Heidegger, sobre todo, es la famosa frase asociada a él: “Estamos arrojados al mundo”. Y a un mundo sin sentido. No se espera nada de nosotros.

“Estamos arrojados al mundo”. Y a un mundo sin sentido. No se espera nada de nosotros.

Yo me tengo que inventar a mí mismo, y esa toma de conciencia sería la libertad.

La toma de conciencia de ese sin sentido y por tanto de la necesidad de inventarse a uno mismo, sería la libertad para los existencialistas

Está ejemplificado en una famosa novela de Sartre. Sea el itinerario de los existencialistas: Nietzsche (1844 - 1900), Sartre (1905 - 1980), Heidegger (1889 - 1976).

Existencialistas:

Nietzsche (1844 - 1900), Sartre (1905 - 1980), Heidegger (1889 - 1976)

Sartre, luego derivaría al comunismo, en una época existencialista. Y, es el que pone de moda a Heidegger. Es el existencialista famoso del siglo XX.

Bien, en la novela de Sartre, que es “La Nausée” (La Náusea) 1938. Jean – Paul Sartre (1905 - 1980)

“La Nausée” (La Náusea) 1938.

Jean – Paul Sartre (1905 - 1980)

Un estudiante universitario, siente una náusea que no sabe de qué viene, hasta que un día va al parque, se sienta en un banco, día soleado, y ve delante de sí, una de estas raíces antiguas de un árbol viejo, sale por ahí, un poco deforme, un poco absurda y, dice, esto está aquí, como absurdo y deforme, está demás; y, es misma sensación tiene de sí mismo. Que es lo que dice que le ha provocado la náusea que ha sentido en días anteriores. Y, es lo que pasa en el universo, estamos de más.

“Estamos de más en el Universo”

Estamos de más, hay que asumir eso. Por una parte, es una especie de heroísmo, de asumir una libertad sin sentido, te vas a inventar a sí mismo y, por otra parte, parece que es el objetivo de la vida, un objetivo dentro de un gran absurdo, un marco del cual nunca vas a poder salir, porque tú mismo no vas a poder crear el sentido de todo, simplemente tu vida.

Dos posiciones ante esta visión:

1 – Heroica: asumir una libertad sin sentido. Hacerse a sí mismo.

2 – Tremendista: enmarcado en un absurdo del cuál no se puede huir.

Pero, ahí ve que es, digamos, la clave de la libertad existencialista, el hacerte a ti mismo.

La clave de la libertad existencialista:

“Hazte a ti mismo”

Tema que por cierto ha tenido una cierta influencia cultural. La épica del “Hacerse a sí mismo”, por encima de todo, sin admitir ninguna traba.

La épica del “Hazte a ti mismo”, ha dejado su influencia cultural hasta hoy

De alguna manera se puede remitir esto al existencialismo del siglo XX, y al propio Nietzsche.

Bien, esto sería una postura trágica, que en la postguerra mundial es más explicable.

Esta postura existencialista y trágica es más explicable en la posguerra mundial

Después una civilización acomodad, desarrollada, y de ocio, apenas tiene sitios, no se considera una corriente vital ¿no? Hoy por hoy, apenas tiene, vamos a decir, una representación, digamos, intelectual, no podemos decir que sea una corriente vital, hoy por hoy, aunque haya sido una corriente teórica del siglo XX.

Hoy en día, ese existencialismo ya no es asumido de una forma tan trágica

La gente vive muy bien, y se conforma, vamos a decir, un existencialismo barato, un existencialismo elemental, que es “pasarlo bien”.

El sentido de la libertad, entendido de una forma existencialista de hoy en día es: “Pasarlo bien”

¿Cuál es el sentido de la libertad? Pasarlo bien. Es obvio que tenemos libertad, es obvio que hay cosas para pasarlo bien, pues ya está, no hay que hacerse ninguna pregunta más ¿no?

No parece, muy allá, pero se puede comprender ¿no?

Junto con esto, la libertad, ha ocupado un gran lugar retórico, y esto se debe en gran parte a la creación y evolución del mundo liberal.

La libertad, ha ocupado un gran lugar retórico, y esto se debe en gran parte a la evolución del mundo liberal.

Nosotros estamos muy marcados culturalmente, por el desarrollo del mundo liberal, que quiere decir, de las instituciones liberales.

Estamos muy marcados culturalmente, por el desarrollo del mundo liberal, que quiere decir, de las instituciones liberales:

1 – La conciencia de tener unas libertades.

2 – El establecimiento del marco jurídico que la reconoce. Pone límites a la autoridad. Somete la autoridad al derecho, al estado de derecho.

Se me reconocen unas libertades y el Estado se queda para protegerlas. Esto que, vamos a decir, en el siglo XVIII era una utopía; era ideas utópicas como podemos tener hoy, sobre la paz en el mundo, bueno, realmente consiguieron llegar a establecerse sistemas jurídicos, en Estados. Empezando por Estados Unidos, después de una manera mucho más traumática en Francia, menos clara, vamos a decir, porque no se respetaron en realidad, tanto, las libertades, se impuso más bien una especie de estatalismo, en fin, y, después ha ido configurando nuestros regímenes de los cuales vivimos, realmente, es un gran éxito cultural.

Ahora bien, eso lleva también unas ciertas limitaciones, porque a todo el mundo le parece obvio que somos libres, que tenemos que ser libres. Por ejemplo, en España se repite constantemente, una frase inspirada en John Stuart Mill, que es: “Mi libertad llega hasta donde llega la libertad de los demás”.

“Mi libertad llega hasta donde llega la libertad de los demás”

John Stuart Mill

Esta frase, procede de un libro que se llama “On Liberty” (Sobre la Libertad) (1859) John Sturart Mill (1806 - 1873).

“On Liberty” (Sobre la Libertad) (1859)

John Sturart Mill (1806 - 1873)

Es un libro famoso, donde, interesa tenerlo en cuenta, el habla, sobre todo lo dice al principio en el primer párrafo, que él va hablar de la libertad cívica, o social, pero no del libre arbitrio o de la libertad interna, espiritual o psicológica.

J. S. Mill habla de la libertad cívica o social, pero no del libre arbitrio

Él va hablar de la libertad externa, la libertad frente a los otros, que tienen que reconocerla o que deben respetarla, el Estado también, que debe protegerla. Pero, él no está hablando de la libertad interna. Bueno, esta es una salvedad interesante. El mundo liberal, es un mundo que ha conseguido las libertades externas.

El mundo liberal, es un mundo que ha conseguido las libertades externas

Las libertades de: por ejemplo, de ir de un sitio para otro; libertad de donde vivir; libertad de expresión; libertad de reunión; libertad de conciencia; libertad de religiosa, muchas libertades. Es verdad, están reconocidas formalmente.

El liberalismo ha conseguido ámbitos públicos y externos de libertad ¿Pero en el ámbito interno?

Ahora bien, se refiere a los ámbitos públicos y externos de la libertad, eso no lleva consigo una teoría interna de la libertad, que supone que es una cuestión privada. La da por supuesto, pero supone que es una cuestión privada.

Y, efectivamente se pueden dividir los ámbitos.

Ámbitos de la libertad:

1 – Libertad Externa: ante los demás

2 – Libertad Interna: que es el ejercicio interior de la libertad. Es decir, si yo soy capaz de hacer actos deliberados.

Libertad interna:

Capacidad personal de hacer actos deliberados

Si los hago bien, porque podría ser que yo internamente no fuera libre. O bien, porque tengo un condicionamiento tremendo, o bien porque tengo un miedo tremendo, o bien porque estoy enfermo, o bien porque no pienso. Todo esto me quitaría la libertad, aunque me la respetasen por fuera, no tendría libertad interna.

La libertad interna es una cuestión distinta. Y, a veces, en la retórica liberal, que como digo tiene una tradición, sobre todo, política, esto parece totalmente olvidado.

En la retórica liberal se da prioridad a la libertad externa, olvidándose de la libertad interna

La gente defiende sus libertades sin acordarse a veces, que la libertad interna es una cosa que hay que conquistar con el ejercicio personal de la libertad.

La libertad interna hay que conquistarla con el ejercicio personal de la libertad

Uno tiene que ser libre ¿de qué?, pues tiene que ser libre, de entrada, de sí mismo.

Objeto de la libertad interna:

De sí mismo; Condicionamientos internos: pasiones, limitaciones, …

Cada uno necesita, un conquistar su propia libertad, para poder ejercerla, también hacia afuera. Este tema, también, es muy importante. De la propia educación personal. Gobernarse así mismo, ser capaces de gobernarse a sí mismo, como es propio de un ser inteligente, usando la razón. Haciendo cosas razonables.

Gobernarse a sí mismo, como es propio del ser inteligente, usando la razón

Decíamos que la libertad consiste, sobre todo, en hacer actos deliberados. Eso es el gran tema de la libertad, los actos que son deliberados. Ahí es donde se da el ejercicio de la libertad, actos pensados. Pensamos lo que hacemos, eso es la libertad, eso es el ejercicio de la libertad. Pues, bien, eso hay que conquistarlo, porque si no podríamos hacer actos que no están pensados, que son simplemente impulsados por, ¿por qué?, por nuestras manías, por nuestros condicionamientos, impulsados por nuestras pasiones. Entonces, no seríamos libres.

Bien, de tal manera que, hay que tener cuidado para que la retórica externa de libertad, que como digo tiene su fundamento, porque tiene su valor, porque el liberalismo, los sistemas democráticos son una gran conquista cultural, sin ninguna duda. Pero, no resuelven el problema interior de la libertad.

Los sistemas democráticos del liberalismo son una gran conquista cultural, pero no resuelven el problema interior de la libertad

Primero, no resuelven que tengamos realmente la libertad, hay que conquistarla. Y, después, tampoco nos dicen nada, de cómo hay que usarla. Ese es el gran tema del liberalismo.

El liberalismo, como está pensado, como doctrina pública, como doctrina social, como doctrina de organización de la sociedad, no te dice cómo tienes que vivir, se supone que es un tema personal. Que cada uno lo tiene que resolver. Y, cada uno tiene que saber que va hacer con su libertad.

El liberalismo es básicamente social, en la cuestión de la libertad interior lo deja como un problema personal

De tal manera que la tradición liberal, con todo lo enorme que puede ser este término, no lleva consigo mismo una respuesta a la cuestión del sentido de la libertad.

La “tradición liberal” no lleva consigo una respuesta al sentido de la libertad

Bien, eres libre, el Estado te va a proteger, y, ¿qué vas hacer con tu libertad?, esto no lo resuelve. Digamos, no es un tema planteado.

Lo que está planteado políticamente, es cómo conseguir esferas de la libertad para que el individuo pueda ejercerlas.

Plantea políticamente cómo conseguir esferas de libertad para que el individuo pueda ejercerlas

Pero quedan los otros dos temas:

Cuestiones pendientes del liberalismo:

1 – Que el individuo sea capaz de ejercer la libertad. Gobernarse a sí mismo.

2 – Dar sentido a esa libertad. Que tenga algún sentido esa libertad, para hacer algo. El simplemente, ser libre, no es suficiente.

De tal manera que, nuestra cultura transmite también algunos interrogantes, sobre el ejercicio de la libertad.

Hemos visto por un lado el existencialismo, que planteaba la cuestión de que estamos arrojado a un mundo que como no tiene sentido, ese es el fundamento de nuestra libertad.

Hemos hablado un poquito, del mundo liberal, donde se nos plantea la cuestión de que, aunque la retórica de la libertad la tomamos de ahí, nos falta resolver un poco el tema de la conquista personal de la libertad, y también, del sentido de la libertad. A este propósito, viene bien recordar, un libro, otro libro, de un psiquiatra, Viktor E. Frankl, que era judío, que por eso precisamente acabó en un campo de concentración nazi.

“El hombre en busca de sentido” (1946)

Viktor E. Frankl (1905 - 1997)

Y allí, siendo psiquiatra, y ejercitando, hacía lo que podía para ayudar a los demás, se dio cuenta del valor que tiene el sentido de la vida, para mantener la vida de las personas.

El valor del sentido que cada uno da a su vida para mantener la propia vida

Porque aquellos presos del campo de concentración, eran capaces de sobrevivir en condiciones a veces increíbles, porque tenían un sentido de la vida. Muchos de ellos. Porque esperaban volver a ver a su mujer; o esperaban retomar sus negocios; o esperaban acaba un libro; a veces por cosas un poco menores; pero que era el sentido de sus vidas y que les daba fuerzas para luchar, y para sobrevivir en condiciones terribles.

Y, lo contrario, personas que perdían en un momento dado el sentido de la vida, porque se enteraban que había muerto su mujer, te venían abajo y ya no querían ni si quiera levantarse. Morían a los pocos días.

Se dio cuenta de esa experiencia.

Bien, de allí, dedujo una forma de terapia, porque se dio cuenta de que muchas de las enfermedades son de ausencia de sentido. Una terapia del sentido de la vida, la logoterapia, logo de sentido, de palabra, de discurso, de sentido ¿no?

Logoterapia: terapia del sentido

La importancia de encontrar el propio sentido de la vida

Y, sobre todo, en el tema que nos ocupa, que es el sentido de la libertad, transmite una idea que me parece muy bonita. Decía él, cuando trataba también a sus pacientes, cuando necesitaba devolverles el sentido que, “el sentido de la vida no es tanto lo que tu espera de la vida, sino lo que la vida espera de tí”.

“El sentido de la vida no es tanto lo que tu espera de la vida, sino lo que la vida espera de tí”

Claro, quienes tenemos sentido ético – moral, sabemos que la vida espera algo de cada uno de nosotros, porque lo esperan los demás, también, lo espera Dios.

El que tiene un sentido ético – moral de la vida, sabe que la vida espera algo de cada uno de nosotros…

Porque los esperan los demás, también, lo espera Dios.

Pero, también, uno lo puede percibir sin ser cristiano, de que en el mundo hay muchas necesidades que esperan algo de nosotros.

En el mundo hay muchas necesidades que esperan algo de nosotros

Esperan de nosotros que vivamos de una manera positiva, aportando algo. Esto es el sentido de la vida, y esto es el sentido de la libertad.



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Todos los domingos del año. 1 de enero: Maternidad de la Virgen María. 15 de agosto: Asunción de la Virgen María. 8 de diciembre: La Inmaculada Concepción. 25 de diciembre: Natividad del Señor.

Isaías 58:5,6

5 ¿Es ese el ayuno que deseo en el día de la penitencia: inclinar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza? ¿A eso llamáis ayuno, día agradable al Señor? 6 Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, 7 partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. 8 Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.

Ley de ayuno y de la abstinencia

Ayuno y abstinencia de carne Miércoles de ceniza. Viernes Santo. Sólo abstinencia Todos los viernes del año. Pero advierte, que puede sustituirse la abstinencia de carne por la abstinencia de bebidas alcohólicas, o por la limosna penitencial, o por una obra de caridad, o por una obra piadosa (Via Crúcis, Santa Misa, Santo Rosario, Visita al Santísimo, Lectura de la Biblia,....). Edad de la obligación La abstinencia obliga desde los 14 años cumplidos. El ayuno desde los 21 años hasta cumplido los 59 años.

Ayuno

Ayuno
Isaías 58:5,6

Lectura del santo evangelio según san Marcos 2,18-22

En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?». Jesús les contesta: «¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar. Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».

“¿Por qué los tuyos no?”

La Ley judía tenía 613 preceptos que los fieles judíos debían cumplir. Uno de ellos era el referente al ayuno, que los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos cumplían. Al ver que los discípulos de Jesús no ayunaban le preguntaron “¿por qué los tuyos no?”. Este contexto nos lleva a plantearnos el sentido del ayuno y de toda práctica ascética. Sabemos que no tienen valor por sí mismas. Siempre se hacen en vistas a algo. Hemos oído decir a Jesús que el mandamiento primero y principal de la ley para sus seguidores es el amor: amar a Dios, al prójimo y a sí mismo. Así que ayunar y cualquier otra práctica ascética hemos de hacerla en vista al amor, buscando siempre aumentar nuestros tres amores: a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Por eso, si hay una situación donde puedan entrar en colisión el ayuno y el amor… hemos de dejar el ayuno y vivir con más intensidad el amor. Por lo que si hay un motivo de alegría, y de vivir y potenciar el amor, no se puede ayunar. “¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?”. Estando con el novio, hay que disfrutar de su presencia y de su amor, entre otras cosas con una buena comida y un “vino nuevo”. No se puede ayunar. Sabemos que el ayuno que agrada a Dios va por el camino del amor al hermano que es la mejor manera de amar a Dios y a uno mismo. Al final de nuestra vida, el Hijo del hombre no nos preguntará por nuestros ayunos, sino por el amor concreto a nuestros hermanos. “Tuve hambre y me disteis de comer…”. (Reflexión: Fray Manuel Santos Sánchez O.P. Convento de Santo Domingo (Oviedo). 16/01/2023. Fuente: https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/

Consejo Episcopal Latinoamericano

Conferencia Episcopal Argentina - CEA

Litugia CEA

Organización de Seminarios de la Argentina - OSAR

"A continuación, se ha realizado una lista de enlaces a las Webs de las Conferencias Episcopales de distintas partes del Mundo, ordenados por Continentes...aunque esta lista no es exhaustiva"