Testimonio de Inma García
En este testimonio Inma nos cuenta cómo fue su conversión y cómo acabó viviendo en Medjugorje y organizando peregrinaciones a Medjugorje. Descubre más sobre su historia en este video.
Testimonio de la Mamá de Irma García
Carmina García-Valdés lo ve, lo siente y lo dice cristalino. Recibió la mejor herencia, que es crecer en una vida de fe, y las pruebas no han sido pocas. Por eso el discurso de esta mujer es transparente, sólido y sin filigranas.
- ¿Tienes fe? Bien. Pero eso no vale; hay que alimentarla. Todos los días.
- ¿Tienes hijos, construyes una familia y les transmites valores cristianos pero eso no basta? Hay que predicar con el ejemplo y estar siempre vigilante.
- ¿Tienes un matrimonio feliz?. Pues hay que alimentarlo con amor, vocación y fe. Y si eso no es suficiente, a redoblar esfuerzos y encomendarlo a la Virgen, o a San José o a tu propia madre si esta se llama Conchita García Alcaraz y está en proceso de beatificación.
- ¿Toca despedirse de la vida que te ha dado la vida? Pues lo haces dedicando amor, y con esperanza en el reencuentro y la confianza en Dios y en que los que ya llegaron allá están velando por nosotros aquí.
- ¿Toca batallar en una sociedad que basa su progreso en agresiones contra la vida? Pues a la calle, en voz alta y con pancartas si hace falta, pero construyendo, generando recursos, y siempre en oración y mirando hacia "al cielo, que es a donde el demonio no quiere que lleguemos" y cada vida importa.
En este testimonio conocerás a una mujer normal: Carmina García-Valdés, hija, esposa, madre, abuela y activista provida. Nació y creció en una familia con sólidas raíces cristianas, quizás ahora para muchos envidiables y para muchos más incluso desconocidas. Cualquier creyente sabe que es el mejor escudo, pero no implica ausencia de problemas ni es excusa para dejarse arrastrar por los acontecimientos.
"La fe hay que vivirla activamente todos los días y contagiarla". Una mirada joven y limpia le permitió saber lo que le pedía Dios. "El Señor me ha ido marcando claramente siempre el camino que quiere que siga", nos dice. Y ella ha ido recorriendo ese camino, en cada etapa de su vida, con una confianza inquebrantable a pesar de los obstáculos, las equivocaciones y los despistes en los que el demonio aprovechó para colarse.
En fin, como decimos, una señora 'normal' pero, en esencia, una mujer 'excepcional'. Aquí tienes ocasión de conocer el relato de una vida que generosamente se nos comparte.
Y si luego quieres saber algo más, también te dejamos el testimonio de conversión de Inma García, hija 'pródiga' de Carmina García-Valdés que, de madre a Madre, sencillamente habló: "Si yo tengo interés en que mi hija sane, tú más; porque es más hija tuya que mía”. Y la Virgen le escuchó: https://youtu.be/hvNLesSl-KQ ==> es el primer video que se encuentra aquí.
Testimonio de Josip Sušac, novio y luego esposo de Irma García
Nació y se crió a 4 km de Medjugorje en 1986, cinco años después de la primera aparición de la Virgen en ese humilde y remoto lugar de Bosnia Herzegovina. En su propia familia se vivía aquella situación con plena conciencia y defendiendo con fe ejemplar unos hechos que en pleno régimen comunista podían ser objeto de amenazas y represalias. Por entonces, Josip Sušac crecía con otros intereses y tenía otros planes. Siendo muy joven se dejó vencer por el orgullo y, como muchos jóvenes de su época y edad, la ambición de éxito y las ganas de fiesta.
Emprender su propia aventura le permitió esquivar responsabilidades que no le apetecían. Aquellas decisiones le llevarían a un camino que, después en perspectiva, recuerda como “un tiempo de oscuridad”. Decidió abandonar un ambiente demasiado superficial y volver a casa para recobrar la paz. No sin esfuerzo y un punto de humillación. En el fondo era un paso atrás para hacer tiempo a que llegara “otra cosa”. Pero ese regreso no sería como él esperaba. Y es que Dios tiene su forma de hacer las cosas.
Aun viviendo en Medjugorje, un lugar donde se aparecía la Virgen y que él vivía como mera tradición, Josip no entendía ni sentía lo que estaba pasando allí. Se preguntaba “quién soy yo y quiénes son ellos”. “Qué es lo que conmueve y transforma aquí a miles de personas llegadas de todo el mundo”. “Madre mía, aquí pasan cosas grandes y yo no me entero”, recuerda Josip Susac. Dudaba de todo y quería más pruebas. Tardó algún tiempo en llegar a conocer de primera mano lo que sucedía allí. Y era, entre otras cosas, la espectacular revelación de “cuán grande es la Misericordia de Dios”.
“Empiezas primero por reconciliarte con el Padre, después contigo y así después con los demás. Todos necesitamos pedir perdón y sentirnos perdonados” dice ahora Josip con determinación. Una confesión de vida acabó por volver su vida del revés, para bien. Eso, y una peregrina española con la que, a base de compartir horas de bar primero, y después con acompañamiento espiritual y oración, acabaría descubriendo y construyendo un proyecto de vida.
Era el plan de Dios para ellos y hacia el que la Gospa les fue conduciendo. Inma y Josip estaban llamados al apostolado de organizar peregrinaciones a Medjugorje.
“Lo que oyes, lo que te cuentan los peregrinos, lo que ves en sus ojos, te ayuda a luchar con tu cruz, a nivel personal, en el matrimonio, en la familia. Lo que sientes en sus ojos te hace crecer espiritualmente. Hace que cada día me levante y diga yo quiero ser santo”, dice ahora Josip.
Reconoce que “todavía hay un camino muy largo por delante” pero ahora el objetivo es hacerlo todos los días lo mejor posible y con la firme intención de alcanzar el cielo”. Nacer al lado de Medjugorje no significa nacer santo. Las peleas se dan como en cualquier lugar del mundo. Pero la Misericordia de Dios alcanza a todos, en todas partes, en cualquier momento.
Este es el testimonio de Josip Sušac.
Fuente: Youtube - http://matermundi.tv/