San José patrono de la buena muerte
En el punto 1014 del Catecismo de la Iglesia Católica - CIC nos ofrece confiarnos a san José, patrono de la buena muerte:
1014 La Iglesia nos anima a prepararnos para la hora de nuestra muerte ("De la muerte repentina e imprevista, líbranos, Señor": antiguas Letanías de los santos), a pedir a la Madre de Dios que interceda por nosotros "en la hora de nuestra muerte" (avemaría), y a confiarnos a san José, patrono de la buena muerte:
Habrías de ordenarte en toda cosa como si luego hubieses de morir. Si tuvieses buena conciencia, no temerías mucho la muerte. Mejor sería huir de los pecados que da la muerte. Si hoy no estás aparejado, ¿cómo lo estarás mañana? (Imitación de Cristo 1, 23, 1).
Y por la hermana muerte, ¡loado mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución,
¡ay si en pecado grave sorprene al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
(san Francisco de Asís, cant.).