No dejes de darle gracias al Señor por haberte pedonado por primera vez o las veces innumeralebles que lleves pecando y confesándote (no te cances de hacerlo, ...recordá que siempre, siempre salís ganando; Dios se deja ganar. Dios siempre te perdona y siempre estará esperando que busques la reconciliación, cada vez que te tropieces). Dios es Tú Padre! Te Ama con locura!
Te doy gracias, Dios mío, por haberme perdonado mis pecados y recibido de nuevo en tu amistad. Te pido, por los méritos de tu Hijo Jesucristo y de su Madre Santísima, la Virgen María y de todos los Santos, suplas con tu piedad y misericordia cuanto por mi miseria haya faltado a esta confesión de suficiente contrición, pureza o integridad. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.