san Juan María Vianney - El santo Cura de Ars - Francia
Juan María Vianney
santo Cura de Ars
(1786 - 1859)
El Santo Cura de Ars, también conocido como San Juan María Vianney, nació el 8 de mayo de 1786 en Dardilly, Francia. Provenía de una familia campesina y desde joven mostró interés en la vida religiosa. Sin embargo, sus limitaciones académicas inicialmente le impidieron ingresar al seminario.
Después de persistentes esfuerzos y con el apoyo de su párroco, finalmente fue ordenado sacerdote en 1815. En 1818, fue designado como párroco de la pequeña localidad de Ars-sur-Formans, donde pasaría el resto de su vida pastoral.
San Juan María Vianney se destacó por su profundo compromiso con la penitencia y la oración. Pasaba largas horas en el confesionario, donde ganó reputación por su habilidad para entender las almas y guiarlas hacia la reconciliación con Dios. A medida que su fama creció, peregrinos de toda Francia comenzaron a buscar su orientación espiritual.
A pesar de su éxito como confesor, el Cura de Ars experimentó desafíos significativos, incluyendo la oposición de algunos miembros de su comunidad y la lucha contra las fuerzas del mal que él creía estaban en constante combate contra él. Se destacó por su vida de intensa oración, penitencia y dedicación pastoral. Su enfoque principal estaba en la pastoral parroquial, y se convirtió en un ejemplo notable de santidad y guía espiritual para aquellos que buscaban su orientación.
Falleció el 4 de agosto de 1859 y fue canonizado por el Papa Pío XI en 1925. San Juan María Vianney es venerado como el patrono de los párrocos y se le atribuye la conversión de numerosas almas a lo largo de su ministerio.
Imágenes 360º del Santuario del Cura de Ars
Fuentes:
Días con obligación de oir la Misa en Argentina
Todos los domingos del año.
1 de enero: Maternidad de la Virgen María.
15 de agosto: Asunción de la Virgen María.
8 de diciembre: La Inmaculada Concepción.
25 de diciembre: Natividad del Señor.
Isaías 58:5,6
5 ¿Es ese el ayuno que deseo
en el día de la penitencia:
inclinar la cabeza como un junco,
acostarse sobre saco y ceniza?
¿A eso llamáis ayuno,
día agradable al Señor?
6 Este es el ayuno que yo quiero:
soltar las cadenas injustas,
desatar las correas del yugo,
liberar a los oprimidos,
quebrar todos los yugos,
7 partir tu pan con el hambriento,
hospedar a los pobres sin techo,
cubrir a quien ves desnudo
y no desentenderte de los tuyos.
8 Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida se curarán tus heridas,
ante ti marchará la justicia,
detrás de ti la gloria del Señor.
Ley de ayuno y de la abstinencia
Ayuno y abstinencia de carne
Miércoles de ceniza.
Viernes Santo.
Sólo abstinencia
Todos los viernes del año. Pero advierte, que puede sustituirse la abstinencia de carne por la abstinencia de bebidas alcohólicas, o por la limosna penitencial, o por una obra de caridad, o por una obra piadosa (Via Crúcis, Santa Misa, Santo Rosario, Visita al Santísimo, Lectura de la Biblia,....).
Edad de la obligación
La abstinencia obliga desde los 14 años cumplidos.
El ayuno desde los 21 años hasta cumplido los 59 años.
Lectura del santo evangelio según san Marcos 2,18-22
En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús:
«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?».
Jesús les contesta:
«¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar.
Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».
“¿Por qué los tuyos no?”
La Ley judía tenía 613 preceptos que los fieles judíos debían cumplir. Uno de ellos era el referente al ayuno, que los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos cumplían. Al ver que los discípulos de Jesús no ayunaban le preguntaron “¿por qué los tuyos no?”.
Este contexto nos lleva a plantearnos el sentido del ayuno y de toda práctica ascética. Sabemos que no tienen valor por sí mismas. Siempre se hacen en vistas a algo. Hemos oído decir a Jesús que el mandamiento primero y principal de la ley para sus seguidores es el amor: amar a Dios, al prójimo y a sí mismo. Así que ayunar y cualquier otra práctica ascética hemos de hacerla en vista al amor, buscando siempre aumentar nuestros tres amores: a Dios, al prójimo y a nosotros mismos.
Por eso, si hay una situación donde puedan entrar en colisión el ayuno y el amor… hemos de dejar el ayuno y vivir con más intensidad el amor. Por lo que si hay un motivo de alegría, y de vivir y potenciar el amor, no se puede ayunar. “¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?”. Estando con el novio, hay que disfrutar de su presencia y de su amor, entre otras cosas con una buena comida y un “vino nuevo”. No se puede ayunar.
Sabemos que el ayuno que agrada a Dios va por el camino del amor al hermano que es la mejor manera de amar a Dios y a uno mismo. Al final de nuestra vida, el Hijo del hombre no nos preguntará por nuestros ayunos, sino por el amor concreto a nuestros hermanos. “Tuve hambre y me disteis de comer…”. (Reflexión: Fray Manuel Santos Sánchez O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo). 16/01/2023. Fuente: https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
"A continuación, se ha realizado una lista de enlaces a las Webs de las Conferencias Episcopales de distintas partes del Mundo, ordenados por Continentes...aunque esta lista no es exhaustiva"